martes, 25 de abril de 2017

Acostumbrado

Creo que tras un lento y largo proceso, he logrado a acostumbrarme a la realidad. Jamás pensé que algo así pudiese llegar a ocurrir, pero a alguien le gusto. O mejor dicho, alguien me quiere. En el más amoroso sentido de la palabra.

Tras varios meses he conseguido aceptar los hechos. Y la verdad es que los abrazo felizmente, pues como varias veces he dicho me llenan la vida. Ahora solo falta descifrar el motivo. El por qué. Si es que existe tal motivo. Porque dicen que el amor es ciego e impredecible. Y sin duda lo de ciego se aplica en este caso.

Me veo como una persona del montón, mediocre. No destaco físicamente ni tengo talentos importantes. Muchas cosas se me dan mal y tengo más defectos que virtudes. A veces me es imposible no compararme con los demás, y veo lo muy superiores a mí que son.

Hace poco tuve una conversa sobre el origen de esta autoestima tan baja. No sé cuándo empezó a acentuarse tanto, pero llegamos a la posible conclusión de que podría haber sido cómo me han tratado anteriormente y cómo he acabado siendo sustituido en muchos aspectos. Al final siempre ha acabado habiendo alguien mejor que yo. Y eso me da rabia, pero lo he acabado aceptando. Lo he convertido en algo normal, y hace que me vea de la forma previamente descrita

Intento darle la vuelta. Intento ver todo aquello en lo que solo yo brillo. Pero luego me doy cuenta de que no es tan difícil encontrar gente que brilla mucho más, y vuelvo a perder la confianza en mí mismo. Me gustaría que esto fuese algo que pudiese resolver con el tiempo. Pero ni yo mismo sé de qué soy capaz.

A lo mejor es que tengo demasiadas expectativas de mí mismo.

jueves, 20 de abril de 2017

Despertar

Hoy el despertar no ha sido normal.

Por algún motivo, lo primero que he pensado es que todo había sido un sueño. Que estos últimos meses no habían ocurrido. Que estaba solo.

Por suerte la confusión ha durado solo un par de minutos, pero me ha dejado con mal cuerpo.

Creo que no hay mayor prueba de lo bien que estoy, y lo mucho que me asusta dejar de estarlo.

domingo, 16 de abril de 2017

Mañana

Abrir los ojos y que seas lo primero que vea. Una frase que he dicho varias veces y que aún pienso a día de hoy. No hay nada que anhele más. Quizá tengo más prisa de la que debería por que eso llegue, no voy a mentir. Pero si hay algo que tengo claro es que tan importante como el destino, es el camino. Por ello quiero que sea un camino sin obstáculos. O con algunos, pero que podamos saltar fácilmente, poco a poco, y de la mano del otro. Por ejemplo, las esperas.

Espero no parecer muy extremista si afirmo que me ha dado un motivo para vivir. Pero es que es la verdad. Antes creo que pasaba los días esperando a que ocurriera algo. Comía, dormía, estudiaba, trabajaba, y pasaba el rato. Todo de forma mecánica anhelando que de golpe la magia apareciese en el mundo y le diese color. Porque mi vida era gris, en blanco y negro.

Pero entonces llegó la verdadera magia. Y sentí algo que jamás había vivido. Algo que me haría entender que todas mis experiencias pasadas no eran sino una ilusión, un espejismo de la realidad. Finalmente pude comprender qué era este sentimiento. Y me abrió las puertas a un mundo nuevo. Un mundo en el que tenía ilusión por hacer cosas, planes, objetivos. Porque ya no estaba solo.

Esa es la ilusión que tengo ahora por vivir. Hasta ahora no estaba viviendo al 100%. Y veo que todo esto está sacando lo mejor de mí mismo, entierra poco a poco los fantasmas del pasado, y me ayuda a ser mejor persona y mejor pareja. Al fin y al cabo, quiero ser el mejor ni que sea para esa persona en concreto.

Ahora mismo nos separan varias horas. Pero sé que llegará el día en el que la primera frase de esta entrada se hará realidad, y que no tendré miedo de que deje de ser cierta. Miedo que tengo que quitarme de encima, y del que ella es parte de mi cura.

Todas las tragedias que se habían formado en mi cabeza como lo "normal" no deberían serlo. Son excepciones. Son la mala suerte. Yo he tenido mala racha, pero eso se acabó.

Porque eres lo mejor que me ha pasado.

miércoles, 29 de marzo de 2017

I did not

Once upon a midnight dreary,
while I pondered, weak and weary...
Over many a quaint and curious 
volume of forgotten lore.

While I nodded, nearly napping,
suddenly there came a tapping.
As of some one gently rapping,
rapping at my chamber door.

"'Tis some visitor," I muttered,
"tapping at my chamber door.
Only this and nothing more."

martes, 28 de marzo de 2017

Solipsism


How do you know what's real?
I mean, how do you know if what you see is an actual thing?
How can you tell if what you see around you is actually happening?
What tells you everything is not actually a fabrication?
What tells me I'm not just a simulation in a computer?
See? That's another thing right there. That word.
"Solipsism". What does it even mean? Where the hell did it come from?!
Solus means alone and Ipse means self.
Yes, but how did it come to be?
Do you expect me to believe that a lot of people just randomly decided to make noises...
And decide "Hey, let's make this noise mean this!"
It doesn't make sense! Words don't make sense!
I've been repeating words for a long time and they've stopped making sense! Why?!

What is love? What is fun?
Are those feelings real? Is all of that real? Am I real?
What tells me I'm actually in a body? What if I'm just some computer somewhere thinking it has a body?
What if I'm just a human in a comatose dream?

Even if I'm a figment of someone's imagination, I'd still care about you.

miércoles, 22 de marzo de 2017

Ni intentando aposta no ser un pesado evito serlo. No sé cómo no cagarla. No sé no ser un cursi todo el día y decir cosas bonitas. Lo único que pretendo es no ser un agobio, pero lo que quiero ahora mismo es abrazarla todo el día y repetirle lo mucho que la quiero. Que es la única luz en mi cielo y que quiero estar con ella para siempre. Que es lo mejor de mi vida.

Pero tengo que dejar de ser un pesado.

Es muy posible que deje de escribir por aquí.

lunes, 20 de marzo de 2017

Contador

Cuánto tiempo.

Mañana debería madrugar, pero antes he visto algo que me ha hecho mucha gracia. Aunque ahora no dejo de pensar en cosas innecesarias relacionadas con ello.

Todo va bien. Estoy contento con mi situación. Pero... ¿cuánto durará? Por muy eufórico que me sienta y crea que esta vez es la definitiva, y que no voy a sufrir más... me acuerdo de que al final la gente se acaba cansando de mí. Y normalmente es la gente que menos quiero que se aleje.

Pensar en ello no ayudará en nada. Lo que debería hacer es seguir haciendo lo contrario como hasta ahora, y cuidar mucho aquello que tan feliz me hace para que no se deteriore. Pero el miedo sigue ahí, oculto. Sale una vez cada mucho, y normalmente por culpa de detonantes. Aunque un poco de casito y ya vuelvo a estar feliz. La verdad es que pienso en todo el camino que hemos recorrido y cómo por fin llegamos a este punto, y el temor se me va bastante.

Quiero que el contador aumente sin miedo a que algún día se pare. Quiero celebrar el que siga adelante, sin parar. Y ante todo, quiero creerme de una vez que la culpa no fue mía. Quizá sea uno de los motivos por los que me esfuerzo tantísimo.

Una canción y a la cama. Que mañana debo ir a un sitio por la mañana y me dará demasiada pereza.