jueves, 31 de diciembre de 2015

2015 - El peor año

Es la hora de escribir el resumen anual, y de hacer un pronóstico para el año que viene.

La forma más fácil de resumir 2015 es que ha sido el peor año de mi vida.

Empecé el año con ilusión, con ganas de seguir adelante y de mejorar como persona. Pero a principios de año mi forma de vida se vino abajo de imprevisto y me sentí totalmente descolocado y triste (por qué negarlo) durante casi 5 meses. Durante ese tiempo solo tenía ganas de que se solucionara el conflicto que tuve, pero ahora mismo puedo afirmar que estoy satisfecho con el resultado final - aunque no con las consecuencias que ha traído. Y el resto del año... no se han cumplido ninguna de las expectativas de finales de 2014. Es más, ha pasado lo contrario a lo que quería.

He conocido de primera mano la traición. El chaqueterismo, disfrazado de victimismo y que aparece cuando ya he dejado de ser útil. El abandono completo. Y con la traición, también he conocido el odio. No una simple manía, sino un odio real. Unas ganas de desearle lo peor a personas y lamentar no poder realizarlo yo mismo por motivos obvios. Decenas de planes en mi cabeza, frustrados por pequeños fallos que hacen que dejen de ser perfectos. Porque como dijo la madre de cierto personaje de novela, "el crimen perfecto no existe", y también se aplica a las jugarretas que no llegan a crímenes. El rencor sigue ahí, dormido, esperando la mejor oportunidad para despertar. Aunque nadie que no sea culpable tiene que estar preocupado. Y mientras duerme, prefiero olvidarme de su existencia.

Sí, este año ha tenido cosas buenas. He conocido a mucha gente increíble y he realizado viajes que hace un año no habría imaginado. Pero todo eso no compensa la balanza. Por cada día rodeado de gente y con una sonrisa he estado demasiados solo, aislado y esperando que el tiempo pasara en vano. ¿Y qué esperaba exactamente? Muchas cosas, ninguna que merezca la pena comentar por aquí, y ninguna de ellas ha ocurrido. Y que no parezca que lo digo como si no hubiese intentado que ocurrieran, pues hay factores incontrolables.

Este año he aprendido que la inmensa mayoría de la gente te quiere por quién eres, y no por cómo eres. He tenido el horroroso placer de conocer a gente que se ha acercado a mí por puro interés, o por circunstancias. Gente que promete muchas cosas pero a la hora de la verdad se olvida completamente de lo que ha dicho. Y no nos engañemos, eso va a seguir pasando. Pero yo ya estoy más que servido, y he aprendido a identificar esa gente a la primera.

¡Dinero! Empecé el año bien económicamente, puesto que estaba ahorrando para varios proyectos. Pero con el cambio en mi vida, esos proyectos desaparecieron, y empecé a malgastar mis ingresos de forma descontrolada. Por lo menos no estoy en bancarrota, pero ahora toca mirar las cuentas antes de sacar la cartera.

Y salud... sigo vivo, aunque la salud nunca es algo que haya tenido en mucha estima. Seguramente por el hecho de que nunca he estado realmente mal.

No voy a hacer ningún pronóstico para 2016. Es muy difícil que sea peor que este. Aunque mi vida siga siendo de esta forma, hay acontecimientos que por fortuna no pueden volver a ocurrir. Es como amputar un dedo infectado. Ya no puede volver a infectarse porque... no hay dedo.

¿Esperanza? Tampoco la voy a tener. Lo que tenga que pasar, pasará. Y de mientras me centraré en seguir viviendo.

Porque al fin y al cabo es lo primero que hay que tener en cuenta.

martes, 15 de diciembre de 2015

The 11th

Se acercan las fechas que, en parte, menos me gustan.
Con una preocupación menos que hace un año. Más libertad, menos dolor de cabeza, y muchísimo menos insomnio. Aunque a veces sigo teniendo pesadillas.
Queda tan poco... y a la vez queda tanto por hacer.
Necesito huir y regresar cuando todo haya pasado.
Pero el viaje en solitario... no es lo mismo.

martes, 8 de diciembre de 2015

Neblina

Finalmente me he dado cuenta. En el fondo, aquello que dije que cambiaría sigue igual. A veces me pregunto si vivo para esto. O mejor dicho, si lo necesito para vivir. Y no hay respuesta. Solo un sentimiento de culpa.

Veo luz donde solo hay oscuridad. Esperanza en medio de la desolación. ¿No será que necesito algo a lo que aferrarme, y cualquier cosa similar a un faro ya sirve para atraerme a puerto seguro?

Pero oh, la tragedia está escrita de antemano. Pues se trata de un barco fantasma. Un navío en la frontera entre los dos mundos. Y lo que más quiere es volver al puerto como un barco más. Pero es imposible, porque nadie quiere tener nada que ver con él.

Hoy ha llovido. Y luego, la niebla se ha levantado. Una niebla espesa. La adoro. Pero me ha recordado a mi mundo ahora mismo. Atrapado entre ella, solo veo visiones borrosas a lo lejos. Y parece mi camino, pero cada vez que entro en él me doy cuenta de que voy errado. Y por eso prefiero quedarme en la niebla, atrapado, contemplando a lo lejos todo lo que no puedo alcanzar, con miedo y esperando a que el sol salga de nuevo y la niebla se despeje.

...Ya me he cansado de esperar a que vengan a sacarme de aquí. Mire adonde mire, solo veo más y más ilusiones.

Tú otra vez, bruja de las ilusiones.

Vuelves a secuestrarme con tu siempre diferente sonrisa. Con tus múltiples voces. Con un embrujo que me hunde más y más en las profundidades de tu abismo.

Y a lo mejor no me queda más alternativa que hundirme en él.

jueves, 3 de diciembre de 2015

RIP

¿Por qué tuviste que morir?

Que lo hicieras solo hace que te odie aún más.

Malditas fotografías.

jueves, 19 de noviembre de 2015

Primeras impresiones tras terminar de leer RGD ayer

Leed RGD
Leed RGD
LEED RGD

LeEeEeEDd RosE GuNS daAySSSS

HACEDLO
hacedLOOoOOo

RGD

Deis lEeR rOSe GuNs DaYS esS LO puTo mEJor trAS UMInekO








Nada más que añadir. Ihihi.

PD: Please please buy Haruka

martes, 17 de noviembre de 2015

Escoria.

Odié a Erika Furudo con toda mi alma. No pasaba ni un día en el que no la insultase, me burlase de ella, o le desease lo peor del mundo. Todo lo que decía de ella era puro asco.

Pero ESTE tipo. Este ser. Este engendro hijo de la gran puta. A su lado, Erika es la mejor persona del mundo, un amor de chica. Pero tú, Gabriel Kaburaya, has logrado que odie a un personaje de novela hasta niveles que nunca había sospechado.

Aún tengo que acabar de leer, pero espero que acabes mal, muy mal. Escoria. Contemplad su cara, pues es la cara del ser más asqueroso que podáis encontrar jamás.



Te odio. Muérete.

Para que luego digan que leer es bueno.

Changes

"In this world, there are too many people who change themselves whenever it's convenient, calling it the trick to living wisely.
They cross between benevolence and hypocrisy, depending on their current mood.
They are sometimes good people, and sometimes bad people. Too many people can easily switch between the two.
If you criticize them for their wrongdoings, they claim to be good people and grow angry.
And when you ask them to do good, they deny being good people and call themselves realists."
 
"Heheheh. And when you try to treat them like realists...?"
 
"Then, they sob and call you heartless, emotionless."

domingo, 15 de noviembre de 2015

X

Who were you again?
Ah, just a passing ghost.

Mañana infeliz

"Si murieses mañana, ¿morirías siendo feliz?"
Normalmente nadie se plantea esas preguntas, pero sin embargo insistió en ella con intención de que yo respondiese.
"No."
"¿Por qué?"
"Porque aún no habría alcanzado la felicidad que llevo buscando desde hace tiempo."
"¿Y a qué esperas?"
"A que el mundo cambie y pueda llegar a alcanzarla."

Pero el mundo no iba a cambiar.
¿Cuánto tiempo llevaba siendo infeliz y estando incompleto?
Extendí el brazo, pero desapareció.
Una ilusión más.

Seguí buscando la bruja que me podía conceder una muerte feliz.
Para que ese mañana de muerte infeliz nunca llegara, tenía que vivir cada día con una sonrisa en la cara. Con una máscara, si era necesario.

Y llegaría el día en el que mi verdad... triunfaría, entre miles de lágrimas.

viernes, 6 de noviembre de 2015

Rutina romántica

Las 7. El teléfono suena... es la alarma. Podría dormir 20 minutos más, aún llegaría a tiempo a clase. Pero no, debería ir por faena. Cojo el móvil y le quito el cable, puesto que lleva toda la noche cargando. Aunque lo de "toda la noche" es un decir, ya que solo he dormido 4 horas. Qué pereza. Tras desbloquear el teléfono, veo una avalancha de notificaciones. Instagram, Line, Puzzles&Dragons, Ask, Google Play, y alguna chorrada ocasional más. Pero ningún mensaje suyo. En fin, la gente tiene cosas mejores que hacer, y tampoco creo que nadie se despierte a media noche solo para enviarme un mensaje. Pero de todas formas, no puedo evitar pensar en la inexistencia de ese mensaje, mañana tras mañana.

Dejo el teléfono tirado por la cama y me voy a desayunar. Ah, sí, esa costumbre de dejarlo en cualquier parte. Luego voy con prisas y no lo encuentro porque está bajo la almohada, o bajo las sábanas. Caliento algo de leche, porque ya no es verano y empieza a hacer fresco, y preparo los cereales, el Nesquik (no vaya a faltar) y azúcar. El bol pronto se convierte en una verdadera orgía dulce cuando todo se mezcla ahí dentro. Si alguna vez me prohíben el azúcar, creo que sufriré.

No tardo en desayunar, así que considero si necesito una ducha o si mejor lo hago por la tarde. Como tengo el pelo decente (es un decir, odio mi pelo) decido omitirla y dejarla para más tarde. Salgo a la calle en pijama y bajo hasta la planta de abajo. Es un buen método para saber qué tiempo hará, porque si no hace mucho frío ya sé que será un día caluroso. A mucha gente le importaría tener que salir a la calle para bajar a la planta de abajo, pero a mí no. Uno de los gatos se acerca a mí suplicando por algo de comida. El otro estará por ahí. Suele pasar las noches explorando y marcando territorio. Le lleno el bol al gato, y tras entrar en la planta baja me aseo, me visto, compruebo que lo tenga todo y salgo para la uni.

El viaje dura poco, pero las mañanas doblan el tiempo de transporte. Malditos atascos. Los odio. Aunque puedo aprovechar para escuchar música e incluso cantar un poco. Antes escuchaba la radio, pero desde que puedo meter toda la música que quiera en este coche, no lo hago. Lo siento, Mònica Terribas, os he traicionado a ti, a tu desperta, Catalunya, y a las tertulias matinales. Prefiero cantar cosas de Kyary a pleno pulmón.

Llego a la uni, por fin. Aparco y entro en la facultad. Para variar, hay retrasados bloqueando la escalera. Tenéis metros y metros de pasillo para hablar. ¿Por qué ocupáis una escalera en la que no caben ni 3 personas una al lado de otra? Juro que si pudiera, os daría una patada a cada uno. Pero estoy demasiado vago y quiero llegar a clase. Ah sí, y además eso me causaría problemas, y a un año de acabar tengo que ser un buen alumno. Que casi me la cargo cuando llamé puta a aquella profesora a la cara hace 3 años.

La clase está vacía, faltan 20 minutos para empezar. Los 20 minutos que podría haber dormido. Saco el móvil y empiezo a fisgonear cosas. Lo que ha pasado en Twitter por la noche, lo que se ha compartido por Facebook... pronto me canso y empiezo a jugar a PAD. Mis compañeros empiezan a llegar y suelto unos "hola" de compromiso. No quiero hablar con vosotros, largo de aquí. Solo me interesáis cuando necesito saber los deberes que hay. Mi asiento es mi mundo, y de ahí no me saca nadie. Posiblemente sea la única persona que se está callada una hora y media, atendiendo con diligencia, eso sí. Echo de menos a Izia, o a Míriam, o incluso al ya lejano Miguel. Todos ellos ya no están en la facultad, me he quedado solo y sólo necesito irme de aquí cuanto antes. Por eso tengo que antender y aprobar como sea.

Es la 1, se acaban las clases. Al salir de la facultad me encuentro los retrasados de la escalera a nivel exponencial. 20, 30, 40 personas, todas amontonadas en la única puerta de salida de la facultad, dejando metros y metros cuadrados alrededor de ésta totalmente vacíos. Tras coger aire para no respirar el mismo aire que ellos, cargado de humo de tabaco, pongo mis codos y hombros rígidos y me abro paso, clavando los huesos a cualquiera que se ponga delante. Solo faltaría que tuviese que andar pidiendo permiso cuando son ellos los que molestan. ¿Por qué la gente no se fija un poco más en esas cosas?

Al llegar al coche, arranco y voy a casa. Tengo algo de sueño, pero debo aguantar. El viaje pasa de forma larga. En él pienso en muchas cosas. En qué escribir, en qué hacer. En mis obligaciones para esta tarde o en las ganas que tengo de que llegue algún día en concreto.

En casa me espera la comida. Sí, tengo la suerte de que mi madre me la puede preparar. Es lo que tiene vivir aún con la familia. Algo bueno tenía que tener esta agonía. Quiero acabar la carrera e irme por mi cuenta. Aunque sea trabajando como un simple cajero de supermercado y viviendo en un piso minúsculo compartido. Ya estoy harto de esta casa, a pesar de todos sus lujos.

Tras comer, mi plan suele cambiar. Hoy toca sentarse ante el ordenador y echar unas partidas. O eso es lo que pretendo, pero acabo estando un 60% del tiempo curioseando tonterías por Internet y hablando con gente. Aunque de nuevo, es raro que haya un mensaje suyo. Las horas pasan y hoy es un día en el que tengo que hacer algo de faena. Aprovecho para ordenar mi Batcueva (el nombre que le doy a mi estudio), avanzar un poco en mi proyecto de traducción, y jugar un poco más. Y a las 5 o a las 6, meriendo. Es algo que antes nunca hacía, pero que ahora hago casi siempre desde hace unos 10 meses. Empezó siendo una forma de hacer que el tiempo pasara más rápido, y acabó siendo un segundo desayuno en el que mi paladar está más despierto y saboreo deliciosas mezclas de leche, cereales, más Nesquik y azúcar. De hecho, la merienda es como el triple que mi desayuno. Es genial.

Hasta que llega la hora de ir a trabajar. Suena bien, ¿eh? Pero no es más que unas horas a la semana dando repaso de inglés a críos de secundaria. Me sirve para sacarme unos ahorrillos, pero nada comparado con lo que me gustaría. Además, son críos muy normales, sin interés real en aprender el idioma, así que a veces pienso que pierdo el tiempo. Pero no me voy a quejar, puedo cancelar las clases cuando quiera e incluso lavarles el cerebro metiendo en los worksheets frases de Harry Potter. Se pasan rápido.

Al volver a casa, ceno y luego aprovecho para ponerme otra vez en el ordenador. Es entonces cuando leo, escribo, sigo curioseando por Twitter o Facebook, veo anime o juego un poco. Y también hablo con gente. Pero ciertos mensajes siguen sin llegar tanto como querría. Es entonces, cuando la luna está más alta, que me como la cabeza. El realismo me llena, los pies me bajan al suelo, y mi rostro se ensombrece. Me voy a la cama y me tapo entre mantas. Cojo el móvil y sigo leyendo o hablando. Pero acabo pensando, y pensando, y pensando. Y así llegan las 3 de nuevo. Menos mal que el día siguiente entro a las 11. Termino las conversaciones (pocas o ninguna, a estas alturas) y decido dormir antes de que un espectro pesimista me posea. Porque yo no soy así. Cierro los ojos y tras un considerable esfuerzo, entro en el mundo de los sueños.

Y ahí está ella. Esperándome, dándome la mano y llevándome consigo a mis más ansiados deseos. Y es entonces cuando, inconscientemente, me doy cuenta de que en cada momento del día, tras cada acción, ha estado en mi cabeza, nublándome las acciones. Con la imagen su rostro, sonriendo. En ningún momento he dejado de pensar en ti. Ni desayunando, ni conduciendo, ni estudiando, ni trabajando.

Y por mucho que quiera olvidarlo cuando me despierto al día siguiente... sigues ahí. Y así será hasta que te vea de verdad cada vez que abra los ojos por la mañana y te acaricie el pelo. Si ese momento no llega nunca... tendré que seguir soñando con él.

Buenas noches. Dulces sueños.

 

miércoles, 4 de noviembre de 2015

Struggle

Con todo en contra, con nada a favor.
El viento no sopla y mi barco quiere hundirse.
Pero resistiré hasta que el agua llene mis pulmones.
Porque mientras quede vida en mí, la voluntad no morirá.
Ya que quiero alcanzar la tierra deseada una vez más.

Por muy horribles que sean las tormentas.

martes, 3 de noviembre de 2015

Illusions to illusions

Una presencia desvanecida.
Una sonrisa imposible de ver.
El mundo iba a cambiar pero todavía sigue igual.
Aun cuando lo que se dice es la verdad, las palabras no tienen poder.

Y todavía sueño con ese mañana ilusorio.
Ese despertar en el que noto tu olor a mi lado.
Porque al fin y al cabo, tu aroma es efímero si no estás aquí.
Y solo me queda el agridulce recuerdo de lo que no pasó.

Ilusiones que me nublan la vista y no me dejan ver.
Engaños que mi mente realmente se quiere creer.
El saber no ocupa lugar, pero mi corazón está lleno de él.
Hasta que el viento del destino sople de nuevo.

Bien sea a favor o en contra.

Witch of Illusions, come back to me.
And I will acknowledge you as the Witch of Truth.
Please... exist.
『・・・私は、・・・・・だぁれ・・・・・・・・?』

lunes, 19 de octubre de 2015

Tonight

Tonight, I want to dream about you.
About your smile, about your eyes.
About everything you make me feel.
And make me forget about the hugs I'll never have.
All the kisses you'll never give me.

Because you and me are so far apart.
Look at me tonight. I want you to love me.
Be mine, let me have you, if only in my dreams.
Because I know my heart won't reach you.
Neither will all the words I can't say to you.
Please, come to my dreams.

Let me be happy if only in my head.
And keep me asleep in that paradise.
Until my dream comes true and I wake up.

viernes, 16 de octubre de 2015

IX ~ The night after

Empezó un proceso en el que toda mi dignidad y me orgullo caían al suelo y eran machacados cruelmente, sin piedad alguna, bajo varias máscaras que mostraban lástima pero que estaban forjadas con hipocresía.

Seguramente el mayor acierto en mucho tiempo fue ponerme en pie, recoger mi orgullo de lo más bajo del pozo en el que había caído, y dar la espalda a la sombra en la que había estado cobijado tanto tiempo, artificial como ella sola.

La verdadera sombra, aquella en la que estoy a gusto, es la que la noche proyecta sobre el mundo. Donde no me refugio, donde salgo a cazar, y donde me fundo con una oscuridad que solo los rayos de la luna rompen.

jueves, 15 de octubre de 2015

Heaven's Door

Me acerqué con cuidado y con todo el sigilo del mundo. Por fin te habías separado de tu grupo de amigos y te dirigías a casa. Y por suerte, tu ruta de regreso pasaba cerca de muchos callenones estrechos, donde nadie podría ver lo que pasa. Solo tenía que esperar al momento adecuado y mi pequeña aventura se completaría.

Ah, posiblemente dicho así parezca que sea un violador o un secuestrador. Nada de eso. Dejad que os explique cómo he llegado hasta aquí y cuáles son mis intenciones.

Soy poseedor de un extraño poder. Se llama Heaven's Door. Al parecer, es la forma en la que mi energía espiritual se manifiesta en el mundo, pero nadie puede verla. Además, conservo parte de un recuerdo relacionado con ese poder. Resulta que en un universo alternativo, un gran dibujante lo obtuvo y lo bautizó. Heaven's Door... la puerta al cielo. ¿A qué cielo? Al paraíso del conocimiento absoluto.

Y es que Heaven's Door me permite leer los pensamientos de los demás; sus recuerdos, para ser más exactos. Y cuando hablo de leer, lo digo literalmente. Al manifestar este poder, la cara de la persona se abre como de si un libro se tratara, y en él puedo leer con detalle todo lo que ha pasado en sus vidas y en su cabeza. No contento con esto, puedo reescribir sus recuerdos. Hacer que olviden algo, cambiar su forma de pensar, o hacerles creer en algo que no ha ocurrido.

Cuando lo descubrí, empecé a usar mi poder para leer la mente de mis profesores y que me tuvieran en alta estima. En una simple visita a sus despachos, me convertía en su alumno estrella. Algo por lo que muchas chicas de mi facultad se habían dejado las rodillas, aunque no creo que sea un tema adecuado ahora mismo. Más tarde lo usé para convencer a desconocidos para tareas sencillas. Tenía chóferes repartidos por toda la ciudad.

Sin embargo, aún mantenía algo de ética en mis sospechosas prácticas. Nunca manipulaba los principios de nadie, ni sus creencias. Tener una matrícula de honor no hacía daño a nadie, pero hacer que esa persona fuese alguien distinto al volver a casa no era algo que me provocara pensamientos agradables.

El único inconveniente es que cuando uso mi Heaven's Door, esa persona se desmaya. Así que debo usarlo en un lugar apartado de los demás. Si no, sería demasiado llamativo. Y es por eso que estoy aquí, acechando a esta chica como si fuera un acosador. No pretendo hacerle nada malo, solo quiero consultar sus pensamientos. ¿Que por qué? Porque esa chica me hace latir el corazón. Desde hace meses, cada vez que la veo es como si el mundo y el tiempo se parasen a mi alrededor.

Solo quería  acercarme... leer lo que pensaba de mí e irme. Aunque si no me gustaba lo que leía... podía cambiarla. Podía hacer que me amase, y vivir así una historia romántica con la chica que me hace sonrojar.

Pero entonces me vio. Había estado demasiado metido en mis pensamientos, y se dio cuenta de que estaba ahí, varios metros por detrás, mirándola. Y me saludó, inocente de mis intenciones. Me acerqué con naturalidad y cuando llegué al rango en el que podía usar a Heaven's Door... le miré los ojos.

Esa ternura que emanaban, combinada con su sonrisa y su inocente voz, me hicieron dejar de dudar y reaccionar ante mis acciones. Jamás podría usar mi poder sobre ella. Ni siquiera para saber su posición. Porque... ¿acaso no era eso parte del romance? No sabía si ganaría o si perdería, pero ella era la última persona sobre la que usaría a Heaven's Door.

Caminé a su lado, hasta que nos separamos. La simple expresión alegre de su rostro al despedirse era suficiente para saber que había hecho lo correcto.

miércoles, 7 de octubre de 2015

Alas

A tu lado, soy capaz de todo. Al principio no me lo esperaba, pero en cuanto fui víctima de tu hechizo, me salieron alas. Con ellas puedo ser feliz. Volar por todas partes, surcando los aires y notando el viento contra mi cara.

Esta felicidad trajo algo más consigo. Hambre. Volar y volar sin parar me cansaba y me abría el apetito, que causaba que la hora de comer se convirtiese en un necesario sustento para aguantar hasta el día en el que volaría a tu lado.

La sonrisa adornaba siempre mi rostro. Y en cuanto desaparecía, solo tenía que pensar en ti, o ver tu fotografía, para que de golpe mi cara pareciese la de un tonto, enamorado de su princesa y dispuesto a llegar hasta ella.

Y aunque el optimismo salía por cada poro de mi cuerpo, había un lugar que no podía alcanzar: el futuro. Y es que es lo que más temo. Querer volar hacia ti con las alas que me has dado para finalmente entrar en una tormenta sin salida de la que la única escapatoria consistiría en una muerte de parte de mí, la misma que me causaba tanta felicidad. Y todo esto viendo como tú sigues ahí arriba, inalcanzable e inmutable, por muchas palabras que diga o gestos que realice.

A tu lado, soy capaz de todo. Pero el problema es que no estás a mi lado, sino lejos, en los lejans cielos. ¿Debo conservar estas alas, hasta el día en que te vea y pueda afirmar mis sentimientos? ¿O debería dejar de permitir que fueras mi reina de los cielos, a pesar de volar bajo ti hasta que la tormenta llegue?

Me gustaría saber la respuesta. Pues estas alas me traen gran felicidad, pero a la par un miedo inevitable.

domingo, 27 de septiembre de 2015

Maldición

Esta noche, te voy a maldecir.

Maldita, maldita seas. Por aparecer en mi vida.
Por tener esos ojos y querer que me mires.
Por esa voz que tanto me gusta.
Te maldigo por quererte tan cerca y tenerte tan lejos.
Por hacer que me ría como hacía antes.
Y por hacer que me ilusione cuando quizá no debería.
Maldita por recordarme mi verdadera búsqueda.
Por desear que renazca mi querida Beatrice.

Por lanzarme de nuevo en esta indecisión. Esta desesperación. Estas dudas.
¿Qué debo hacer? ¿Qué debo pensar?
Maldita por querer abrazarte cada noche.
Por robarme el corazón sin que yo me diese cuenta.
Por hacerme pensar en lo que quiero realmente.
Y por resucitarme el miedo que ya creía haber olvidado.
Te maldigo por causarme tantas ganas de estar contigo.
Y por ser la causa de esa sonrisa tonta que a veces me viene.

Y a la vez, no te quiero maldecir. Porque eres demasiado para mí.

Take me far, where stars are still asleep.

jueves, 17 de septiembre de 2015

Olvidando mentiras

Acabo de darme cuenta de que ayer se habrían cumplido 4 años viviendo una mentira. O una verdad a medias, llamadlo como queráis. Cada punto de vista lo dirá como lo vea.

Sinceramente, me alegro. Ahora mi realidad será distinta, y peor en algunos sentidos, pero al menos no está rodeada de mentiras y de falsas promesas. Y no voy a dejar que vuelva a estarlo.

Ni me habría acordado de un dato tan tonto si no hubiese sido por una función de Facebook.

Y hoy toca canción, aprovechando que al parecer me he sincronizado con otra persona en cuestión de fechas.

¡Sed felices!

miércoles, 16 de septiembre de 2015

8 + 3,33%

You can (not) advance.

La transformación en la más pura forma de odio se completó hace tiempo.

Disgusting.

viernes, 11 de septiembre de 2015

La voz que robó algo muy preciado

Esta es la historia de un joven, perdido por el mundo. Una tarde, hace muchos años, estaba mirando vídeos en su ordenador y de golpe encontró a una chica que cantaba una de sus canciones favoritas. Tras escucharla, se quedó prendado de ella al momento y empezó a escuchar sus otras canciones. Su voz le cautivó, así como su dulce aspecto. Pero este joven sabía de sobras que a pesar de vivir relativamente cerca, no conseguiría nada enviándole mensajes ni enamorándose de alguien sólo por oírla cantar. Era una época en el que el fenómeno fan no había alcanzado este país, así que lo que el joven sintió más bien fue un flechazo. "Parece que tenemos gustos similares, si nos conociéramos podríamos hacernos amigos". Aunque sin duda alguna, lo que más admiraba de ella era su lucha incesante por lograr sus sueños. Él compartía ese sentimiento y pudo identificarlo rápidamente a través de la pantalla. Era una persona admirable.

Los días pasaron y el joven acabó en casa de un amigo con dos colegas. Decidió enseñarles el ángel que había encontrado días atrás. Los amigos entre risas bromearon con él y se rieron de que el joven pensara algo así de una chica que no conocía, pero sin malicia. Fue una noche divertida para los tres. Algo más tarde, el joven, sus amigos, y un puñado más de personas, crearían un grupo enorme de gente. Uno de estos dos amigos le dijo al joven, un día, que iba a empezar un proyecto de una página web y que una de sus compañeras iba a ser la chica que le había enseñado aquella noche en su casa.

El joven se quedó alucinando. Con mucha suerte, podría llegar a conocerla. Pero el tiempo pasó y la cosa se enfrió en su mente, que tiempo después encontró pareja. Y fue entonces cuando, sin previo aviso, la chica apareció en el grupo gigante de gente que habían creado tiempo atrás, por influencia del amigo del joven. Y al parecer, ella también había encontrado a alguien.

A pesar de ya estar servido, el joven no pudo evitar sentir algo amargo dentro. Él la había apoyado en secreto desde que la conocío tiempo atrás, y ahora no iba a poder conocerla bien porque el destino los había llevado por caminos distintos. Sintió envidia, frustración, pero también lo aceptó. Y se alegró de que ella hubiese encontrado la felicidad.

El tiempo pasó y la chica fue avanzando más y más hacia sus sueños. Y a cada paso que daba, el joven lo celebraba en secreto. La seguía admirando como el primer día, y soñaba con ella con frecuencia. Nunca llegaron a hablar mucho, pero para él ya estaba bien así. Era como tumbarse en el césped y ver a los pájaros volando con entusiasmo. Por mucho viento que haya, luchan para seguir hacia su destino. Y él deseaba que todo le fuese genial en la vida. Quizá nunca llegaría a abrazarla, ni siquiera a contarle esta historia, pero él se sentía muy feliz cada vez que ella alcanzaba sus metas.

Quizá en el fondo guardase la esperanza de que su romance platónico se cumpliese, pero eso daba igual. Porque las alas de esa chica inspiraban al joven a seguir adelante también.

Y así, el joven siguió soñando, noche tras noche.

 

jueves, 10 de septiembre de 2015

Punto de vista

He estado pensando un poco, cosa que no siempre es buena.

Revisando mi pasado, puedo afirmar que desde siempre he sido una persona enamoradiza. Siempre me gustaba tener la mirada puesta en alguna chica, y como es normal la cosa no solía pasar de ahí. Pero mi mente adoraba el sentimiento, y dentro de mi cabeza se construían grandes romances y cuentos de lo más vergonzosos. Vivía con la mirada puesta en el clásico noviazgo, saliendo a cenar constantemente, compartiendo momentos únicos y llegando a formar un destino compartido. Resumiendo, un final feliz de un cuento de hadas.

Esa era mi idea de relación idílica, pero resumida en breves palabras, porque es un concepto demasiado amplio como para explicarlo por escrito. Pero había algo que nunca entraba en esos planes de mi cabeza: el desamor. La falta de cariño, o la desaparición de una relación. Para mí, eso era (y es) una traición a un sentimiento que creaba ese camino compartido. Era como si en medio de un paseo en barca una de las dos personas saltase al agua llevándose consigo un remo. No entendía a la gente que podía dejar de sentir amor por alguien.

Y sinceramente, aún no la entiendo.

Pero el caso es que llevo ya un tiempo en el que no me es posible volver a pensar como antes. No me gusta hablar del fin de mi última relación, porque da a parecer que aún no me lo puedo quitar de la cabeza, y creedme si os digo que tengo las cosas muy claras respecto a eso y lo tengo superadísimo (como la gente cercana a mí bien sabrá por ciertas cosas). De todas formas, y siguiendo con el tema, creo que es menester mencionar ese momento como punto de inflexión que ha hecho que mi punto de vista en cuanto al enamoramiento cambie.

Y es que ya no puedo pensar en que quiero enamorarme, como pasaba antes. Ya no puedo visualizar esas historias románticas en mi cabeza. He pasado de ser una persona que pensaba que algún día encontraría el amor de su vida a ser alguien que cree lo contrario: que voy a estar solo. No es un momento pesimista, es una conclusión lógica de mi forma de pensar de todo este año. Dicen que esas cosas cambian y que "nunca se sabe", pero ni yo mismo puedo pensar en una chica que me atraiga mínimamente e imaginarme una relación con ella. Directamente, mi cabeza se rinde antes de empezar. "Si veo un pez, quiero acercarme." "y entonces te asustas del pez y huyes".

¿Lo peor? Que ese sentimiento es algo que me gustaría recuperar. Pero mi mente no acepta la posibilidad. No sé si es por la falta de confianza, de autoestima, el miedo a la traición o la suma de las (malas) experiencias en este tema. Lo que tengo claro es que, a diferencia que hace unos años, ahora me cuesta enamorarme. Y cuando lo intento, mi mente se bloquea y niega la posibilidad.

Desearía poder meterme ahí dentro, eliminar la causa del problema y volver a ser esa persona que era antes. Porque sigo conservando unos ideales muy románticos, pero soy incapaz de ponerlos en marcha. Y espero que esto no sea un daño irreparable y que me esté equivocando completamente al escribir esto.

Y si es así, espero que alguien pueda demostrármelo.
-----------
Se hace tarde y debería empezar a dormir antes, intentando ignorar la falta de sueño. Fácil de decir, pero difícil de hacer.

domingo, 6 de septiembre de 2015

Sueño 05/09/2015

Otra vez .

En un centro comercial, rodeada de tu gente, y yo rodeado de la mía. Pasabas por al lado de la mesa en la que yo estaba sentado, y nos reconocíamos mútuamente. Y entonces aparecía otra tercera persona, contacto común entre los dos, y me decía que no era demasiado tarde. No tardé en ponerme de pie y echarme a correr hacia ti. Estabas en una especie de castillo, esperando.

Eras la reina de este sueño. Y yo no podía alcanzarte, porque me faltaba energía. Bebí una poción y me sentí capaz de lograr lo imposible. Y me acerqué, te dije todo lo que me había callado todos estos años. Y sonreímos. Tras tanto tiempo sin hablar, realmente era posible arreglarlo todo. Recuperar los viejos tiempos. Y en el sueño, conseguir lo que el pasado nos negó. "He esperado 9 años para esto", fue lo que te dije. Tú no parecías darle importancia al pasado y aprovechabas el presente. No sabía cómo actuar, a pesar de que no era la primera vez que estaba en esa situación.

Nos reíamos y disfrutábamos. En algún momento apareció otra cara que no quería ver, pero la alejaste con tu poder, porque en ese mundo tú mandabas. Y finalmente te acabaste transformando en cierta princesa de cierto videojuego. Para entonces tu actitud había cambiado y yo, que entonces era el rey de ese mundo, iba por las calles ayudando a los ciudadanos.

Y desperté. Pensé en que un desenlace así es imposible y no es procedente. El "yo" de mis sueños había actuado de una forma que yo nunca haría. Había tomado decisiones que yo no podría tomar. No se trataba de mí. Se trataba de un ser que, olvidando todos mis principios, se había dejado seducir por una idea que parecía idílica.

Y la verdad, me alegro de que la realidad sea así.

sábado, 5 de septiembre de 2015

Press ??? to awake

Play.



Son tantas las palabras que ya no digo. Vivo en una realidad distinta a la que aún no estoy del todo acostumbrado. Me siento como Madotsuki tras meterse en la cama y abrir la puerta de su habitación, pero con la diferencia de que nada podrá pellizcarme la mejilla para que me despierte de nuevo. O al menos, de momento.

He viajado por muchos sitios. He llegado lejos, muy lejos, para perderme por este mundo. Y tras encontrar a Poniko, vi cómo se transformaba en algo totalmente distinto, dejándome atrapado en una habitación de la que no puedo escapar.

He subido en trenes para ir al compás de otra persona que iba en él. Pero por mucho que hiciera, nada cambiaba. Acabé bajándome de ese tren.

Ha llovido mucho, y he llegado a tener un paraguas que me cubría de toda la lluvia. Y he visto a seres acercarse a mí de forma muy rápida para acabar perjudicándome. Pero ya he visto de todo. Mis ojos siguen iguales, pero mi visión ha cambiado. Puedo volver al principio.

Es todo nuevo y extraño, y las rutinas que ya deberían haber desaparecido siguen dormidas pero latentes, esperando el momento en el que resurgir con más fuerza que antes. Y cuando despierten, todas las palabras ahora inexistentes volverán a aparecer, escritas en rojo, llevando consigo la verdad.

El mayor problema es que quiero que llegue ese momento con demasiadas ganas.

Aunque lo que sé con certeza es que el mundo no volverá a ser el mismo. Cuando llegue el momento, este sueño imperecedero se mezclará con la realidad, creando así un nuevo universo en el que habré logrado lo que tanto tiempo llevo buscando. Porque a diferencia de Madotsuki, yo no me dirigiré a la ventana. Mi rumbo será la puerta de salida. Las pesadillas y los sueños estarán fuera, esperando, pero estaré preparado para enfrentarme a todo con la certeza de que yo seré el ganador. Porque ahora ya conozco la receta que me llevará a la victoria.

No he encontrado el artista de este dibujo, lo siento.

jueves, 20 de agosto de 2015

Voluntad perdida - Parte 1

El barullo del mercado. El sonido de las olas rompiendo contra los barcos. Los marineros gritando por los muelles. Este era el ambiente normal en Promarock por la mañana. Myriam bien lo sabía, ya que trabajaba en los muelles desde que era una cría, ayudando a su padre con el desembarco de mercancías. Era una buen trabajo en esa ciudad costera, ya que era un punto de paso entre naves de diferentes regiones. Además, en las semanas anteriores el vórtice de nubes que rodeaba Esteria había desaparecido de repente, como si la maldición que asolaba esas tierras hubiese acabado. No eran pocos los mercaderes interesados en contactar con los habitantes de la capital de Esteria, Minea, para retomar actividades comerciales que se habían olvidado tiempo atrás.

Sueño 18/08/2015

Esta vez he tardado demasiado en escribir el sueño y he olvidado demasiados detalles. Pero salía la persona de hace casi un mes

De nuevo, te encontraba. Estabas sentada de cuclillas, en la parte más oscura de lo que parecía una feria. Y al acercarme, todo surgió entre nosotros como si estuviésemos predestinados. Nuestros labios volvieron a fusionarse, y te estuve protegiendo de una enorme oscuridad que te acechaba.

Lo último que recuerdo es estar en casa de dos chicas que conozco, y que una dijera cosas malas de todo el mundo mientras la otra se sentaba a mi lado e intentaba que prestara atención a su compañera. Pero yo sólo podía pensar en la primera chica, que no sabía dónde estaba.

La parte de la feria era mucho más larga, pero no recuerdo nada más. Error por mi parte, debería haberlo anotado en cuanto he despertado, pero tenía prisa.

miércoles, 19 de agosto de 2015

7 + algo

2015 ha empezado hace poco. Todos los meses anteriores a ese momento eran una noche imperecedera de la cual no conocía la salida. Aunque creo que ya la he encontrado.

Todo este tiempo sólo pensaba en recuperar mi realidad. Pero al parecer, la salida era una realidad nueva. Ni mejor ni peor: diferente. He perdido muchas cosas que valoraba por encima de todo, y a veces han sido reemplazadas por sentimientos opuestos.

Pero he encontrado algunas cosas que me han demostrado que vale la pena mirar al futuro. Y también he encontrado personas que están de la forma en la que yo quería estar en mis sueños. Han construido un camino juntos en el que han llegado al punto de la convivencia.

No mentiré, siento un poco de envidia. Pero a la vez me alegro mucho por ellos, y hacen que yo también quiera luchar para llegar a ese objetivo algún día. Porque poder compartir la vida de esa forma con alguien a quien amas es algo maravilloso a lo que siempre he aspirado.

Así que feliz año nuevo. El año más corto de mi vida, en el que dejé de existir durante más de 7 meses. Supongo que tendré que vivir los que quedan con el doble de intensidad, para compensar.

jueves, 13 de agosto de 2015

Sueño 11/08/2015

Cuánto tiempo sin verte. ¿Cuánto, exactamente? Tampoco hacía tanto. Uno o dos años a lo sumo. Pero lo que sí es cierto es que llevábamos más años sin hablarnos. Te veía por los pasillos, pero tú me ignorabas. Y yo también, porque era mi forma de vengarme. De vengarme de eso que hiciste, de darme la espalda y creerte las mentiras de otros cuando nos habíamos llevado tan bien.

Y ahí estabas. Ante mí. Sonriendo como si no hubiese pasado nada. Y me lo dijiste muy claramente: "Me gustaría volver a recuperar lo que teníamos antes". Y sin pensarlo dos veces, me diste un abrazo. Sí, tú eras de las pocas personas a las que me gustaba abrazar. Pero no sabía si ahora pensaba lo mismo.

A lo largo del día había visto a gente que conocía. Principalmente antiguas compañeras de instituto, todas ya con una vida plena y con hijos. Y algunas me miraban y me señalaban. "Míralo. Todavía sigue así. Es un caso perdido." No sabía cómo sentirme ante esas acusaciones, pero tú me mirabas con tus ojos cristalinos. Como si me dijeras que todo iba a mejorar.

Pero yo ya no confiaba. Me preguntaba qué es lo que había sentido por ti en un pasado, y cómo desapareció tan rápidamente. Me preguntaba si seguías siendo esa persona que se aprovechaba de los sentimientos de los demás y jugaba con sus emociones. Pero a la vez no podía ignorar que por tu culpa empezaron a gustarme las chicas rubias. Y tú eras el referente. De hecho, te mencioné en una de las primeras entradas del blog, haciendo un símil con Marisa. Es más, le escribí letra a su tema, inspirada en ti. Aún recuerdo algunos versos, pero eran demasiado empalagosos.

Esta era la canción base. Aunque me encanta, cada vez que la oigo me acuerdo de ti, y me vienen emociones enfrentadas. Algunas positivas, y otras muy negativas.


De hecho mi primera relación seria fue un sustituto de la que no pudo ser contigo. No voy a engañar a nadie. Luego las cosas cambiaron, pero así es como empezó todo. Cada vez que oigo tu nombre me acuerdo de los buenos momentos, pero también de toda la amargura que vino detrás.

Ya era muy tarde para volver a abrazarte. Me separé de ti, te acaricié la cabeza como hice en el pasado, mientras dormías apoyada a mi lado en el sofá, indiferente a todo lo que pasaba y muerta de sueño. Y me alejé, lejos de las miradas acusadoras y de tus ojos llorosos.

Me desperté. Aún no había sonado la alarma. Y pensé mucho en ti. Quizá esto sea por las fotos que me pasaron hace nada en la que pasamos juntos parte del fin de año. Esa noche fue horrible, y esta ha sido un desenlace de lo que ha pasado todos estos años.

---------------------

No tengo ratón, así que no puedo darle formato a esta entrada. En cuanto me vaya bien pondré el vídeo en la publicación directamente, así no queda el enlace suelto. Y justificaré el texto, que así queda muy feo.

lunes, 10 de agosto de 2015

Usar y tirar

Ahí me encontraba yo. En el fondo de algo, tirado, sin saber exactamente cómo había acabado en ese sitio.

Lo recuerdo todo perfectamente. Estaba sin hacer nada hasta que llegaste. Me viste, tuviste una gran idea, y sin dudarlo me aceptaste. Por fin, desde el primer momento de mi creación, pensé que podía tener un destino. ¿Cuántas historias escribiríamos juntos? ¿Serían tristes, o serían felices? ¿Cuánta gente podríamos conmover con nuestro trabajo, y cuántas envidias llegarían por ello? Estaba demasiado emocionado como para pensar en cada pequeño detalle.

Y cuando por fin me tuviste entre tus manos, me usaste. Fue una sensación agradable. Por donde pasábamos, creábamos historia. Un mundo entero hecho entre nosotros. Hasta que llegó la noche, y te fuiste a dormir. Seguramente el cansancio había hecho mella en ti, pero confiaba en que seguiríamos con nuestra historia al día siguiente. Aún quedaba mucho papel y yo tenía ideas que podía plasmar en él.

Pero no fue así. Te despertaste, me miraste, y me apartaste a un lado. "Posiblemente tiene algo que hacer", pensé. Pero el tiempo pasó y nunca más te acordaste de mí, hasta el día en que me cogiste de nuevo para depositarme en el fondo de este oscuro sitio, donde jamás volvería a ser recordado.

Pero ya había pasado suficiente tiempo apartado como para que me doliese.

-----------------

Tratad bien a vuestros bolígrafos y lápices.

viernes, 31 de julio de 2015

Cosmakers

Llevo tiempo pensando en escribir esta entrada. Hoy me he acordado y... allá voy.

Voy a hablar un poco sobre los/as cosmakers, un término que pocos conocen y muchos confunden. Para empezar, voy a intentar aclarar la diferencia entre cosplayer y cosmaker, y luego explicaré mi punto de vista.

Se denomina cosplayer a la persona que lleva un cosplay. Hasta aquí llegamos todos. Durante años la gente ha llevado cosplay y lo ha podido disfrutar como ha querido. Sin embargo, cosmaker es la persona que no sólo lleva cosplay, sino que también lo ha hecho.

Muchos pensarán que eso es lo de menos, que al fin y al cabo lo importante es disfrutar de la afición. Yo, hace años, no le veía importancia. Aunque tampoco era un término que se usara. Sin embargo, han ido pasando los años y cada vez he visto más lo mucho que diferencia a un cosplayer ser partícipe del proceso creativo de su cosplay. Y es que a medida que el cosplay se ha hecho popular, han proliferado tiendas (físicas y online) especializadas en venta de cosplay, así como personas bendecidas con el talento y la experiencia cosiendo o haciendo props, que aceptan encargos para otras personas.

Y es que es así. ha pasado el tiempo, y al final no se sabe si la persona que lleva un cosplay tiene detrás el mérito de haberlo hecho. Yo mismo, por ejemplo, no tengo ni idea de coser. Como mucho sé hilvanar, pero ni idea de patrones o de usar la máquina. Sé qué tipo de tela puede servir para cada cosa, y es algo que he ido aprendiendo a medida que he visto cómo lo ha hecho la gente. Sí que es cierto que soy capaz de hacer props simples, y no miento si digo que quiero mejorar en ello. Pero a la hora de coser, he encargado varias veces el cosplay a otra persona. Y muchos otros los compran por Ebay. Y eh, lucen muy bien y proporcionan la misma diversión. Pero no lo han hecho ellos.

Así que en resumen, cada vez había menos cosplays caseros. Con los años, los cosplayers que realizan todo el proceso de creación ellos mismos tuvieron la necesidad de querer poder decir "eh, que esto lo he hecho yo", que cada vez era lo menos normal y lo más complicado. Y a muchos se les tachaba de elitistas o prepotentes, con argumentos como "qué más da, lo importante es que lo lleves y te lo pases bien".

Sí, ese argumento es innegable. Al final todo es una fiesta donde se trata de pasárselo bien en la piel de un personaje. Pero estamos hablando de un extra a eso, que es el camino por el cual se llega a ese punto en el que se puede lucir un cosplay. No es lo mismo hacer clic en Ebay y esperar 1 mes, que estarse unas cuántas tardes currándose un traje.

No pretendo desacreditar al primer grupo por ello. Cada uno debe aceptar sus capacidades, su bolsillo, o su tiempo. Si trabajas a jornada completa y no tienes tiempo ni para ti, veo normal que te compres un cosplay o lo encargues. O si quieres llevar algo muy complejo y no tienes ni idea de por dónde empezar. O a lo mejor es que directamente sólo quieres llevarlo, y no molestate en crearlo. Se trata de apreciar el extra que los cosmakers han hecho al currárselo todo. Porque tiene más mérito, y punto.

Así que la próxima vez que veáis a alguien que se etiqueta como cosmaker, daos cuenta de que es su forma, sin ser prepotente o elitista, de decir que lo que llevan ha sido creado con su sudor y lágrimas. Y a veces merece la pena quitarse el sombrero por ello.

miércoles, 29 de julio de 2015

Inalcanzable

Abrí los ojos y te vi ante mí. Con esa sonrisa imperecedera, esos ojos tan hermosos, y ese pelo que tanto quería acariciar, aunque entonces aún no lo sabía. Algo en mí se paró. Parte de mi corazón se quedó en ese lugar. A partir de ese momento, por mucho que cerrase los ojos no podía dejar de verte. No tardaste en pisar los dominios de mis sueños.

Oí tu voz. Alegre, viva, y llena de energía. Y tus acciones y tus gestos la acompañaban, y dejaban bien claro que vivías cada momento como si fuese el último. Eras capaz de crear calor hasta en el corazón más frío. Y el mío estaba criogenizado.

Quise hablarte. Darte la mano. Pasar las noches conversando contigo. Pero algo en mí decía que no era bueno. Que tenía que parar. Dejar de verte de esa forma. Mi razón se antepuso a mis emociones.

Eras ideal. El fuego que mi vida necesitaba. Pero se trataba de un fuego peligroso. Un fuego que se expande libremente y nunca se extingue. Libre como el viento, inatrapable, inalcanzable. Cada vez que te veía notaba cómo por mucho que alargase el brazo jamás llegaría a tocarte. Por mucho que corriese, nunca te atraparía. Y si me acercase mucho, saldrías volando con tus alas, porque no hay jaula que pueda retenerte. Yo quería hacerte muy feliz, pero sabía que tú no podías serlo más.

Eras como un ángel viviendo en una nube. Y yo tuve que bajarme de ella. Tocar con los pies en el suelo y darme cuenta de que mi cerebro tenía razón. Aunque quería abrazarte, te habrías esfumado entre mis brazos. Pensaba en tu nombre y lo veía escrito al lado del mío para siempre, pero eso no era más que un deseo imposible.

Y así me alejé de ti, intentando olvidar lo que sentí.
...Aunque no llegué a lograrlo.

sábado, 18 de julio de 2015

Ventana a mi alma

Anoche estuve pensando en este blog. En su objetivo, en su contenido, y en su futuro. No tuve muchas respuestas, la verdad. Acabé llegando a algún blog personal más y vi que en él se daban opiniones. Y yo también he hecho eso en varias entradas.

Sin embargo, en el último medio año el blog se ha convertido más bien en una forma de expresar lo que me ha pasado. Ha sido la única ventana que he abierto para ventilar mis pensamientos y mis sentimientos, expresarlos, y que quede constancia de ellos. Y la verdad es que en más de una ocasión me he contenido, y hay varias entradas sin publicar en las que me desahogo un montón.

Sea como sea, ahora leo muchas de mis entradas y no me gustan. Sí, lo escribí todo yo, pero están influenciadas por emociones volátiles que han ido yendo y viniendo. Se nota mucho cuándo tenía un buen día y cuándo empezaba a hundirme un poco. Pero de todas formas no las voy a borrar. Aunque muchas no sean la parte más bonita de mí, hablan de cosas que han marcado mi vida. Y es que el pasado, por desgracia, no se puede eliminar.

Así que a partir de ahora me centraré en publicar entradas de opinión, de nuevo. O de sucesos que me pasen en el día a día. O relatos y críticas, como hacía antes. Dudo mucho que siga con las traducciones ya que en ese campo me estoy centrando en un proyecto personal que va para largo. Ya haré spam cuando esté hecho.

En fin, espero que el contenido que suba ahora sea más interesante que hasta ahora.

viernes, 17 de julio de 2015

Payback

Slow.

Cold.

Sweet.

Cruel.

...Revenge.

They call me the betrayer. In fact, it was I who was betrayed.

Se acercan tiempos interesantes.

Edit: Al parecer sigue habiendo gente lo suficientemente interesada en mis escritos como para intentar hundirme más. Pero lo que no saben es que se acerca una tormenta enorme.

jueves, 16 de julio de 2015

Sueño 15/07/2015

Caminaba por un pueblo. No era un pueblo que recordase, pero la plaza era enorme y cuadrada. Y cuando digo enorme, hablo de una plaza monumental, con mosaicos por el suelo, y en uno de sus extremos había un gran edificio de arquitectura gótica. Y en uno de los bancos, estabas tú. ¿Qué te habías hecho en el pelo? No importaba, te quedaba bien igual.

Y cuando me viste, sonreíste. Yo me senté a tu lado, y las palabras salieron de forma natural. Toda tu respuesta fue una sonrisa y un abrazo. Y así empezamos. Nos levantamos y empezamos a caminar. Eras más bajita de lo normal, pero podías apoyarte en mí con comodidad. La gente nos miraba al pasar, al parecer nadie se creía lo que estaba viendo. Pero yo sabía que era cierto.

¿Qué había pasado para llegar a este punto? No recordaba que hubiese habido un cambio tan grande. No hace tanto éramos casi desconocidos. Pero no quería pensar en ello. Para mí, darte la mano y caminar a tu lado era más que suficiente. Y entonces me tomé la libertad de pedirte algo y obtenerlo sin esperar respuesta. Te robé un beso, y tú te reíste con picardía. Por algún extraño motivo pude notar con detalle la forma de esos labios, la textura, e incluso reconocer un sabor dulce. Y mis palabras fueron "no sabes cuánto he querido hacer esto".

Tras andar un rato más, llegamos a una estatua, un monumento. No recuerdo de qué era, pero estábamos cerca del mar. Se podía ver a lo lejos y la brisa marina me refrescaba la cara. Ahí estaban tus amigos. Yo conocía a algunos, pero no a la mayoría. Me los presentaste, y ellos se alegraron de verme ahí. Nos sentamos el uno junto al otro, y empezamos a reírnos todos juntos.

Entonces desperté. Todo había sido un sueño. Uno de los más agradables y reconfortantes de los últimos meses. Enseguida lo acepté, y lo primero que pensé fue "ojalá esto se haga realidad".

No he podido quitarme el sueño de la cabeza en todo el día. Pero en eso se va a quedar, en un sueño.

Me he permitido el lujo de dejar una pequeña pista en el texto con la identidad de esa persona. Aunque ahora que lo pienso, es bastante difícil.

miércoles, 15 de julio de 2015

½

Y aún con una felicidad 100% superficial y para nada completa.

No sé ni qué está pasando con mi vida, ni qué voy a hacer con ella.

Estoy perdido.

martes, 7 de julio de 2015

Long way

"¿Por qué sigues vivo?"
"Para no morir."
"¿Es que no tienes ilusiones?"
"Tengo más inseguridades que ilusiones."
"¿Qué es de tu vida?"
"Llevo 6 meses encerrado en casa. En dos ocasiones contadas pasé la noche fuera."
"¿Cuándo saldrás de nuevo?"
"Este mes. Pero tengo miedo del mundo que me encontraré."
"¿Qué pasa con el amor?"
"Moriré de la misma forma en la que ahora vivo. Solo."
"¿Y esos anhelos que tienes?"
"Simples sueños sin fundamento. Espejismos de un corazón vacío. Metas imposibles."

...Algo está roto dentro de mí. Y no hay nadie capaz de arreglarlo.
Me pregunto si algún día esta rutina cambiará. A diario me despierto, y entre comidas me quedo tumbado o sentado, mirando el techo, sin nada que hacer. Deseando que llegue la noche y me entre el sueño para que las horas pasen más rápido. Encuentro autoengaños con los que finjo disfrutar durante cortos ratos, hasta volver a la cruel realidad.

Odio la muerte con toda mi alma. Siempre he soñado con la vida eterna. Pero no le veo sentido a vivir de esta manera. Así que mi única solución es seguir existiendo de esta forma hasta que el mundo cambie. Y eso es algo que con toda certeza no ocurrirá. Y es que por mucho que yo me mueva, no pasará nada.

Este bucle eterno acabará conmigo algún día.

domingo, 28 de junio de 2015

Valores cambiantes

Los valores de la gente, o sus afirmaciones... son todo bazofia. Una tapadera. Basura. Mentiras. Desde algo tan profundo como las promesas, hasta algo tan personal como los gustos.

Y es que la gente pasa de odiar algo a abrazarlo con los brazos abiertos sin un mínimo de dilación. Y luego pondrán miles de excusas para justificar sus cambios de mentalidad. Pero quien entonces se siente engañado es la primera persona, a quien se aseguraba lo contrario.

Puedes decir que odias... yo que sé, hacer kayak. Día tras día lo afirmas ante todo el mundo, e incluso dices que le diste una oportunidad, y que aunque estar en la naturaleza estaba bien, no te gustaba lo de ir por el río en una minibarca.

Ah, pero entonces aparece en tu vida esa persona apasionada, profesional del kayak. Y misteriosamente, no hay día en el que no investigues más y más sobre ello, y acabes practicándolo con frecuencia.

Y sinceramente... no me gustaría ser ese profesional del kayak. Quiero compartir mis pasiones con alguien que las viva de verdad, y no con alguien a quien le gustan solo porque a mí me gustan. El otro día una conocida me ponía el buen ejemplo de una cría que por fortuna no conozco que "hace solo cosplays de cosas que le gustan a su maromo".

¿Lo peor? Que he sido ese profesional (no del kayak en este caso) durante muchos años y con varias personas distintas. Yo soy el primero a quien le han gustado cosas que ha conocido a raíz de otras personas, pero no me he forzado a aceptar aquellas que ya odiaba previamente. En el caso de esta última categoría, simplemente lo he tolerado por un bien mayor, pero dejándolo bien claro desde un principio. Sí, eran sacrificios desagradables, pero el objetivo final era lo suficientemente importante. Pisé mucha mierda para llegar al camino que a me importaba de verdad. Aunque no lo alcancé.

¿Cuántas falsas pasiones se han pretendido compartir conmigo en los últimos años? Sólo pensar en eso me da arcadas. Y luego se escudan en la eterna afirmación de que "la gente cambia". Pues no, no cambia a menos que se fuerce a hacerlo.

Es como si poco a poco me estuviese dando cuenta de que he estado todo este tiempo viviendo en una mentira constante. Lo único que no me gusta de esto es que entonces empiezo a suponer mis propias verdades, que se acaban convirtiendo en hechos innegables para mí. Aunque luego pienso que, después de todo lo que han hecho, nadie merece que respete sus verdades, y que las mías no tienen por qué tener menos valor. No importa que esté equivocado o no. Ellos no lo pensarían tampoco. O mejor dicho, ellos no lo han pensado en ningún momento y han concebido sus verdades como las únicas posibilidades.

Si a mí nadie me ha dado oportunidad para nada, nadie merece que yo las dé.

...Why don't you just give up and dieeeee?

lunes, 22 de junio de 2015

Banquete de una Noche Eterna

Hace ya un tiempo... alguien muy importante para mí murió.

Llevo días reflexionando. Y ciertas creaciones me han hecho pensar mucho en ello. ¿Qué consideramos como muerte? Uno de los puntos de vista puede ser la desaparición permanente de un ser, o de un alma. Podemos definir como alma aquello que llena de vida un cuerpo, y que le hace ser de una forma determinada. Así que en este mundo hay mucha más muerte de la que creemos. Muchas pasan desapercibidas, pero otras causan tristezas enormes.

En mi caso... no sé si fue muerte natural, suicidio, o asesinato. Sólo sé que una persona desapareció. Su alma enfermó y poco a poco se fue consumiendo. ¿Cuál era el precio que había que pagar para traerla de nuevo a la vida? Habría estado dispuesto a pagar o a hacer lo que fuera. Pero el mundo de los muertos es algo inalcanzable, aunque tengas en tus manos todo el poder del mundo.

Tras el fallecimiento, visité su tumba muchas veces, para observar su cadáver, esperando a ver de nuevo esa mirada que tanto echaba de menos... pero las personas muertas no vuelven. Y en este caso, vi como nueva vida nacía, sobreescribiendo el espíritu de esa persona. Si hay muchos tipos de muerte, también hay muchos tipos de nacimientos. Vi nacer algo que se había estado gestando desde a saber cuánto.

Y es que cuando más te das cuenta de que ese añorado espíritu no volverá, es cuando otro totalmente distinto ocupa su cuerpo. Las mismas facciones, el mismo cuerpo. Pero no la misma mirada. Porque esa persona ya está muerta. Muchos no considerarán válido o serio este punto de vista, pero tampoco es innegable. Creo que el concepto de "muerte" no sólo afecta al cuerpo.

Tampoco creo en el más allá, así que dudo que esa persona me esté observando desde ningún sitio, ni a mí ni a su cuerpo, ahora mancillado por otro ser. Aún creo que podría haberse salvado a tiempo, pero no sirve de nada pensar en gente muerta.

Yo sigo vivo. Y dudo que mi alma muera antes de que sea mi cuerpo el que no aguante más. Seguiré danzando y viviendo en esta noche eterna, a la que nunca llegará el amanecer que haría que durmiese para siempre.

viernes, 19 de junio de 2015

La tercera opción

Amanecía. Yo ya llevaba un rato volando en solitario, sin rumbo, pero alejándome del refugio donde abandoné a mi compañera. El paisaje que aparecía ante mis ojos era nuevo, pero dentro de mí había una sensación familiar. Era como si ya hubiese estado antes en ese sitio. Decidí descender para observar la zona con más detenimiento. Pronto me di cuenta de que había un sendero oculto en el bosque. Decidí seguirlo y acabé llegando ante una gruta que llevaba bajo tierra. No tardé en darme cuenta de dónde estaba.

"...No puede ser."

Tenía ante mí la misma cueva oscura en la que una vez había estado durante tanto tiempo. A simple vista se podía ver que las grutas habían sufrido un tipo de colapso recientemente. La entrada en sí estaba llena de rocas que al parecer habían caído por algún tipo de desprendimiento.

Decidí entrar, con cuidado de no hacerme daño. Quizá era una locura, ya que el techo podía venirse abajo en cualquier momento, pero tampoco tenía nada que perder. A medida que avanzaba, la luz se hacía más y más tenue y me costaba más ver dónde pisaban mis pies. Pero al poco de caminar, vi claramente lo que parecía la luz de una antorcha.

"...Sin duda, esta es la antorcha."

La cogí y seguí adelante. Parte de mí ya sabía lo que iba a encontrar al final de ese pasillo. De repente, mis cicatrices empezaron a escocer. Al parecer el vínculo con ese lugar seguía muy activo. Cada paso que daba hacía que que mis heridas doliesen más. Finalmente, alcancé esa sala en la que había pasado días interminables. Todo era tal y como lo recordaba, excepto por las fisuras y destrozos que había por todas partes. Incluso las puertas, que tan firmes habían sido en su momento, ahora estaban destrozadas. 

Me asomé por ellas para ver si mi poder seguía latente en ese sitio, pero no tuve éxito. Tras las puertas sólo había una oscuridad sin fin. Y sólo sentía repulsión cuando intentaba que resonaran con mi poder. Había aprendido a odiar lo que significaban. Pero aparte de eso, las tres puertas estaban en completo silencio...

"...¿Tres puertas? Sólo debería haber dos."

Y sin embargo, una tercera puerta se alzaba ante mí. Unas simples barras de hierro hacían el portón, que aunque oxidado, estaba bien cerrado. Pero eso no era un impedimento para mí. Tras usar mi poder, la puerta se abrió soltando un chirrido. Y del otro lado me llegaba una calidez misteriosa. ¿Por qué existía una tercera puerta en una bifurcación que sólo debería tener dos caminos? ¿Cuál era la tercera alternativa de mi verdad, y por qué no existía antes?

Con tantos pensamientos sobre el sitio que fue mi perdición como guardián, mi poder empezó a resonar por toda la sala. Mi odio empezó a manifestarse en forma de destrucción. El suelo temblaba y el techo empezó a desplomarse. Con una sola mirada, las dos puertas originales se redujeron a escoria de forma muy violenta, como si una maza las hubiera estado golpeando durante horas. Esas dos puertas nunca habrían tenido que existir. Maldecía su presencia y deseaba que todo desapareciese.

Cuando me di cuenta de lo que había causado, mi única escapatoria era el tercer y misterioso camino, que por algún motivo no estaba afectado por los temblores. Y aunque esos caminos no estaban hechos para que yo los recorriera, este sendero especial parecía llamarme. Antes de seguirlo, decidí destruir de una vez por todas ese lugar. Concentré todo mi poder de guardián de la verdad en certificar que esa creación, que una vez fue mía, no debía existir nunca más. Tras ese pensamiento, un vacío apareció en medio de la sala. Era como un agujero negro que se tragaba todo lo que había a su alrededor. Vi como las maltrechas puertas de los otros caminos se abalanzaban a él y desaparecían en ese abismo oscuro. Pronto, ese lugar sólo sería parte una parte más del bosque.

Tras dejar en ese sitio parte de mi odio, le di la espalda y empecé a avanzar por ese nuevo camino que tenía ante mí.

martes, 16 de junio de 2015

5 + 3,33%

Un examen evitó que ayer actualizase. Al menos me ha ido estupendamente.

5.

Todo lo que antes no lograba ver, aun teniéndolo delante... Ahora lo observo claramente. Las obvias conclusiones a las que evitaba llegar. Y no se merece más que mi desprecio. Se han creado seres extraños a partir de espíritus hechos de hipocresía. Pero no se han formado recientemente. Llevan años rodeándome, y yo los confundía con una supuesta verdad. ¡Qué iluso!

La gente cambia según los intereses de cada momento. Desde cosas importantes hasta simples gustos o aficiones. Yo provoqué ese cambio en su momento, pero no lo vi. Y me avisaron desde el primer día. Humanoides que mutan según les convenga.

Pero he aprendido a apartar la mirada. A detectar este tipo de criaturas del resto. A ver quién muestra sus verdaderos colores. En silencio.

Lo triste es cuando pienso en que esas criaturas se guardan secretos incluso entre ellas. Esta situación me suena, no es nueva para mí. Con tan pocas palabras podría desatarse el caos. Eso en caso de que me creyesen, claro. Pero el mundo que quiero crear no necesita algo así. Ni el conflicto, ni la presencia de esos individuos.

Sólo me falta llenar el vacío que hay en mi vida. Reencontrar algo por lo que vivir. Una meta, un sueño, una ilusión. Y parece que será más difícil de lo que pensaba.

jueves, 11 de junio de 2015

Sin cambios

Aunque las cartas ya se hayan repartido.
Aunque no tenga la mejor combinación en la mano.
No las cambiaré.
Ni yo tampoco lo haré.
Quiero mejorar.
Dar lo mejor de mí.
Y que aquellos que deban verlo lo hagan.
No todos los que me muestran la espalda.
No hay nada para ellos aquí.
A todos los que me miran de cara sí.
Sigo siendo la misma persona.
Con todo lo bueno y todo lo malo.
Con los mismos valores y los mismos principios.
Pero quizá ahora puedo sonreír un poco más.
Mirar más allá de lo que tengo al lado.
Y construir puentes para poder volar.
Mi pasado no puede cambiarse.
Pero no dejaré que determine mi futuro.

sábado, 6 de junio de 2015

Prudencia

A lo mejor... hoy he abierto más los ojos.

A lo mejor no tenía razón en lo que he pensado los últimos días.

Igual es demasiado pronto
para tirar cohetes.

Lo que he sentido ha sido real dentro de mí.
He sido muy feliz. Pero no quiero que esa felicidad sea una ilusión.

Por eso creo que lo mejor es que la olvide por el momento.

Pero eso es precisamente lo que no quiero hacer.

Quiero volver a ser feliz. Quiero volver a tener ilusión. A no tener miedo de equivocarme más.

Quiero estirar el brazo y tocar una mano que poder coger.

Una mano sólida, que hable con el corazón y me emocione, y no con meras palabras del momento.

No importa lo lejos que esté. Afirmo con certeza que mi mano llegará siempre que pueda tocar lo que busco.

Sea en el mundo que sea. El tiempo y el espacio no son mis fronteras.

Pero de momento... ¿qué debo hacer?
A lo mejor subo mis apuestas y sigo nadando en este mar que tan feliz me hace.

Aunque todo pueda ser una ilusión.

Porque me quedará el mejor recuerdo. Y no lo olvidaré.

Todo pasa por un motivo.

viernes, 5 de junio de 2015

Apuesta

Voy a hacer una pausa en esta historia corta que estaba escribiendo en las últimas publicaciones. Quiero hablar de la confianza.

Sí, esa que había perdido por completo. En mí y en los demás. Aún es muy pronto para que pueda decir que la he recuperado. De hecho, es al contrario. Se me presentan oportunidades de depositar mi confianza en la gente. O en mí mismo. Y lo que hago es pensarlo todo demasiado. Ir con pies de plomo y ponerlos en el suelo cada vez que empiezo a soñar o a creer que puedo confiar. Yo mismo me doy cuenta del peligro y me corto las alas.

Y es que no quiero equivocarme más. No quiero volver a estar en un mundo en el que yo sea el único que confiará hasta el final, muchas veces forzando la confianza cuando no la hay. He cometido demasiados errores en el pasado, y uno fue precisamente confiar en que todo iría bien.
Y a pesar de todo, quiero ser capaz. 

Cualquiera diría que si no lo intento, nunca lo conseguiré. Pero sé que los fracasos lo único que harán es hundirme más. No quiero que esos fracasos existan, pero no es algo que pueda decidir sólo yo.

De todas formas, lo voy a intentar. No ahora. Pero en unas semanas, voy a apostar. No voy a hacer un todo o nada, pero apostaré lo suficiente como para intentar recuperar la confianza lo mínimo posible, ni que sea en mí mismo.

Y es que no sé cómo lo había podido olvidar. Quiero crear el mundo que deseo. Pero yo solo no puedo. "Se necesitan dos personas para crear un mundo. Aunque nadie más lo crea".


PD: Pido disculpas por la pobre variedad léxica de esta entrada. Hasta yo me he hartado de leer "confianza" o similares.

viernes, 29 de mayo de 2015

Vuelo en solitario

No llevábamos mucho tiempo volando. De hecho, era el primer día. Había sido un vuelo entretenido, con pocas palabras pero con grandes expectativas de lo que podíamos encontrarnos en el camino. El tiempo había acompañado. Una suave brisa nos quitaba el poco calor que llegaba a hacer. En ocasiones nos parábamos para descansar o para buscar alimento, el cual era abundante en esas tierras. Realmente al ser guardianes no teníamos necesidad de comer, pero descubrir sabores nos interesaba a ambos. Había muchas frutas que aún no habíamos probado y que resultaron estar de lo más deliciosas.

El atardecer estaba acabando, y la noche pronto se nos echaría encima. Podríamos haber seguido volando, pero no teníamos prisa, así que decidimos tomarnos el viaje con calma. Encontramos un refugio abandonado en una zona montañosa, y descendimos para instalarnos y pasar ahí la noche. Cuando mi compañera vio la estrecha puerta, plegó las alas de una forma majestuosa tras la cual parecían un cómodo adorno de su espalda. El proceso en el que se cerraron tenía una elegancia difícil de creer. Cuando me di cuenta, ella ya miraba cómo yo lo contemplaba embelesado.

"¿Sorprendido?"
"La verdad es que sí. Jamás pensé que algo así pudiese recogerse tanto y de una forma tan increíble."
"No es difícil de hacer. Sólo se necesita práctica."

No tardamos en instalarnos. La estancia no era muy grande, pero los dos cabíamos sin problemas. En el centro había una estufa, posiblemente pensada para el invierno, aunque no habría necesidad de encenderla esa noche primaveral, en la que la temperatura parecía más de verano. Me quité la túnica de guardián del torso y me dispuse a ponerme una fina camisa que habíamos adquirido al empezar el viaje. Pero de golpe, algo suave y cálido me tocó la espalda. Era mi compañera. Al parecer había visto mis cicatrices.

"Estas heridas... algunas están cerradas, pero otras no han sanado del todo. Asumo que no son heridas físicas."
"Sí, así es. No son cicatrices que nuestros poderes puedan sanar. Estas heridas las provocó mi verdad."

Todos los guardianes de la verdad teníamos algo dentro que nos otorgaba esos poderes. Una verdad a la que se había llegado tras mucho tiempo, innegable y que acababa convirtiéndose en nuestra vida. No éramos invulnerables, pero las heridas simples sanaban rápidamente. Sin embargo, nuestro punto débil era eso mismo que nos daba nuestros poderes especiales. Y cuando nuestra verdad flaqueaba o quedaba expuesta para que otros pudieran romperla en mil pedazos es cuando más sufría, y nuestro cuerpo se empezaba a hacer añicos. Algunos guardianes se convertían en polvo, otros sufrían quemaduras o se volvían ciegos. Y a mí me aparecían cortes en el cuerpo, concretamente en el torso.

"Empecé a sangrar en ese laberinto en el que he estado tanto tiempo encerrado. Mi verdad estuvo a punto de derrumbarse, y yo con ella."
"La cantidad de cortes que tienes no es normal. Y ni siquiera he visto tu pecho. Quizá no sanen nunca, pero... no olvides que sigues vivo, y que algún día olvidarás lo mucho que has sangrado."
"Eso espero."

Mi compañera me acarició con compasión la espalda unos minutos más. Cuando acabó, decidimos irnos a dormir. Pero mientras me ponía la camisa, que era mi objetivo inicial, noté un dolor agudo en el pecho. Una de las cicatrices... estaba empezando a sangrar. La cantidad era mínima, pero eso sólo podía significar algo. Mi verdad estaba empezando a flaquear de nuevo. ¿Cómo podía ser, si en ese lugar nadie la conocía?

Entonces me di cuenta. Era yo mismo. Había pensado algo que iba a hacer flaquear mi verdad otra vez. Y sólo podía ser por una causa. Mi mirada se movió a mi compañera, que ya dormía, bien acomodada en su cama. No podía quedarme con ella. Aunque me sintiese bien bajo sus alas o en su compañía, algo dentro de mí pensaba que iba a volver a acabar llevándome de nuevo a otro laberinto, donde mi verdad sería de nuevo pisoteada.

No se dio cuenta de mi desaparición. En medio de la noche, cogí mis cosas y alcé el vuelo. No podía dejar que me arrastrase a mi perdición. Sus intenciones eran puras, las más puras que jamás había visto, pero ella no sabía lo que podría acabar pasando si seguía viajando conmigo.

"Lo siento."

Me alejé del refugio, intentando no pensar en ella o en su reacción cuando despertara. El aire de la noche resultó ser mucho más frío de lo que pensaba. Enseguida eché de menos sus alas.

"...Soy lo peor."