miércoles, 29 de abril de 2015

Rumbo 2

Parece que poco a poco se acerca el día de mi fuga. No quiero dejar nada pendiente por hacer, porque es muy posible que mi ausencia sea más larga de lo que esperaba. Y es que probablemente paralice estos inútiles estudios para ir a buscarme la vida no unos meses, sino un año entero.

Ya he contactado con varias agencias y ahora estoy buscando el mejor presupuesto y la opción más indicada. Tengo que considerar alojamiento, viaje, y sobre todo la comida, que será lo más doloroso.

No es una decisión que tome a la ligera, y todavía sigue sin ser definitiva, pero la intención está. Lo que puedo decir que ya no está, y no precisamente porque yo quiera, es un motivo mayor y más importante para quedarme. Algo por lo que sí valdría la pena seguir aquí. Pero esa opción se me ha negado.

Y aun así, precisamente lo que menos me gusta de esta decisión es el hecho de haberla tomado solo, y de vivirla solo. Nada me gustaría más que compartir algo así con alguien importante. Y si las cosas van muy bien, este último pensamiento se cumplirá, y lo que hace años era simple palabrería ahora podrá hacerse realidad.

Dicen que en situaciones así hay que dejarse de dudas y apostar por lo arriesgado, confiar en todo lo positivo que vendrá y afrontar los problemas que se presenten. De hecho, palabras así han salido de mi boca en muchísimas ocasiones, dirigidas a otras personas. Pero si es una cuestión de confiar, como he dicho... no creo que vaya a servirme mucho a mí en plena crisis de confianza en todo en general.

Dudo que pueda dejar atrás todo lo que debería quedarse en el camino. Pero tampoco es ese mi objetivo. En todo caso, sería romper cualquier atadura que tenga aquí, y ni mi propia mente quiere hacerlo. Masoquismo en su estado más puro. Aunque sinceramente, ya se me ha demostrado muchas veces que se está mejor sin mí, por lo que al menos mi decisión no cambiará nada a nadie.

Una decisión como esta la tomo porque creo con toda sinceridad que ya no hay nada que valga la pena en este mundo. Sin motivo para seguir adelante, no tengo nada que perder aunque me equivoque. Ya que tengo que vivir una vida así... ¿qué más da lo que haga? Si el barco se hunde, que lo haga completamente y no haya supervivientes. Sólo unos restos en el fondo del mar.

Mucho en lo que pensar. Y no me gusta pensar tanto. Enlazo demasiadas cosas en mi mente.

lunes, 27 de abril de 2015

Filo Tosco



Mientras desenvaino mi espada oxidada,
Suelto algunas frases tópicas.

Allí donde el viento me lleva, canto, duermo y amo.
Porque mi único límite es la libertad infinita.
Sólo mostraré los colmillos.

Cortaré en mil pedazos las cosas que me irritan.
Así es como lo he hecho siempre, sin excepción alguna.
Cosas como la fe y las normas no son aceptables para mí.
Como un león, yo mando en mi pradera.

Quizá un futuro lleno de sangre no sea algo tan malo.
Brindo por la luna y me deleito en la luz.
Esta alma está dirigida por un anhelo de libertad absoluta.
¡Ni siquiera un dios podría causarme terror!

Antorcha en mano, viajamos de regreso.
Hacia más allá del lejano cielo.

Con un cuerpo familiar caminando a mi lado.
Me doy el gusto con sueños fugaces y canto sobre hazañas que he hecho hoy.

No puedo mantener las caderas quietas.
Mi deseo de cambio y estímulo me guía a tierras desconocidas.

Todo estaba planeado desde el principio.
Así que seguiremos las vías de ese mundo.
Asumiendo que hemos llegado a la misma conclusión,
El valor de un simple fragmento no puede notarse ahí.
Ser capaz de oír un latido de mi corazón al límite…
Ese momento de pasión es mi tesoro.

Esta alma está dirigida por un anhelo de libertad absoluta.
El cuerpo entero me tiembla y arde de amor.

La soledad y el dolor no significan nada para mí.
¡Así que seguiremos adelante, hacia las lejanas tierras de la libertad!

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Traducción de una traducción. Qué gracia que el título original sea un juego de palabras de la frase hecha inglesa.

Grito

Desde la parte más honda de mis pulmones. 
Una necesidad de sacar algo de dentro de mí.
Esa mezcla inestable que habita en mi interior, compuesta de tantos sentimientos enfrentados.
Pero por mucho que grite sé que seguirá ahí. Que miraré alrededor y nada habrá cambiado.
Nada excepto lo que ya lo ha hecho.

Un grito que surge de un orgullo herido. De un amor perdido. De una rabia latente. De una añoranza incurable. De una tristeza que se prolonga. De un pasado cercano, y de un futuro muy lejano. De unas ropas que ya no son por mí. De justicia y venganza por tantas promesas vacías y rotas.

Un réquiem por alguien que ya no está aquí, por un alma que se ha perdido. Por alguien que desapareció y no dejó ni rastro. Un exorcismo a quien habita en su cuerpo ahora.

Realmente no tengo nada que decir que no haya dicho ya.

Requiescat in pace.
Porque yo no puedo hacerlo.

domingo, 26 de abril de 2015

Rumbo

Últimamente me veo obligado a buscar cosas que hacer, cosas que me hagan no pensar. Es por eso que hago muchos planes, la mayoría de ellos a muy corto plazo: decisiones de minutos u horas. Me planteo leer. Jugar. Comer. Cualquier cosa que me mantenga ocupado y que distraiga mi mente. Y que dependa únicamente de mí.

Y además, tengo que tomar un rumbo contrario al que llevaba hasta el momento. Eso significa evitar cualquier cosa que me traiga recuerdos muy concretos, por mucho que me guste. Me cuesta demasiado enfrentarme a ello, y varias veces he pensado ya en eliminar por completo esas cosas de mi vida. Hasta que me doy cuenta de que han marcado mi forma de ser hoy en día. Por eso, por ejemplo, sigo sin poder deshacerme de algo que adoro tanto como es Umineko.

Pero a pesar de todo, también me gustaría tener planes a largo plazo, y me refiero a algo muy concreto. No sé si lo haría por gusto o por desesperación. Pero quiero irme. Lejos, muy lejos. Primero tantear terreno. Luego dar los pasos necesarios. He pensado en irme este verano, para desaparecer cuanto antes. No me queda nada bueno aquí. Ya no.

Japón y EEUU. Esos son los dos destinos que tengo en mente. A estudiar el idioma, algún curso, o si se diese el imposible milagro, trabajar. Y todo en completa soledad. Si me hago daño, que sea por algo mío, no por los actos de otra persona. Igual hasta reencuentro la confianza o logro comprenderme un poco más a mí mismo.

De todas formas, no hay nada seguro ni cierto. Así que de mientras seguiré con mis planes puntuales, meras ilusiones que intentan durante horas, sin éxito, llenar algo que lleva unos meses vacío: yo.

...Pero a quién quiero engañar. Todo esto no es ni una pizca de lo que realmente quiero recuperar. Si hasta los dos destinos posibles son sitios a los que precisamente no querría haber ido solo.

viernes, 24 de abril de 2015

Huida

Algo me está pasando. Por fortuna, no es un cambio. O por desgracia. Al parecer seguiré siendo el mismo durante mucho, mucho tiempo. Tampoco me planteo cambiar mis valores.

Pero, de nuevo, algo pasa. Mi cabeza piensa y piensa, y el agotamiento que llevo encima lo demuestra. Y piensa en demasiadas cosas distintas a la vez. Una parte de mí busca el sentido común a lo que pasa, pero fracasa.

Otra parte se esfuerza en controlar mis emociones negativas. Ira, odio, venganza, desesperación, tristeza. Cada una actúa por su cuenta y me convierten en un verdadero caos emocional. ¿Qué debería sentir? Me desahogo cansándome, cantando, pensando en las consecuencias de mis actos. Ya no llorando, no externamente. Y también escribiendo.

Hay un desequilibrio obvio en mí entre lo positivo y lo negativo. Y es que quiero tener esperanza. Quiero volver poder a confiar de nuevo en la gente, e incluso en mí mismo. Quiero dar pasos hacia direcciones a las que quiero ir. Pero el miedo de fracasar de nuevo, el miedo a ser rechazado, o de ser herido me lo impiden. Parece que no me atreva a dar un paso hacia ningún lado para que el camino no vuelva a desplomarse bajo mis pies.

Y es una sensación nueva, distinta a todo lo que he vivido hasta ahora, y que deseo que jamás hubiera llegado. Por mucho que espere, nadie va a tenderme la mano para sacarme de aquí. Y cuando soy yo quien ha alargado el brazo, queriendo cogerme a alguien para que me arrastre bien lejos, sólo he encontrado negativas o desinterés. Estoy atrapado, y mis intentos de huir no han funcionado.

Por eso he llegado a considerar una huida definitiva. Tengo los recursos, ya que en un momento decidí ahorrar lo suficiente para mis objetivos. Ahora todos ellos se han desvanecido en este mar de promesas rotas. Pero no quiero emprender este viaje con tanta incertidumbre encima. Lo único que tengo claro es que nadie me echará nunca de menos. Supongo que en parte es una ventaja. Y ya debería estar acostumbrado a ello.

Sea cual sea mi decisión, ya no puedo confiar en que un buen viento guíe mi navío -o lo que queda de él-. Al parecer tendré que remar yo mismo.

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No sé si debería dejar de editar entradas horas después de publicarlas. A veces tengo la necesidad de complementar o arreglar algo, y a veces de añadir al final, como ayer. No me gustaría que las -pocas- personas que siguen el blog se perdieran algo. ¡Gracias por vuestras visitas, espero que alguien al menos encuentre aquí lo que busca!
Bots rusos y americanos a parte, claro.

jueves, 23 de abril de 2015

Golden Rose



En el día de hoy, mi rosa vuelve a ser dorada.
Y en el día de hoy, yace en el fondo del mar.
Ya que no existe nadie para recibirla.
Porque Beatrice sigue mostrándome ilusiones.
Ilusiones que desaparecen cuando creo que son de verdad.

Año tras año me quise superar.
Y ya cuando pasó la fecha, hace 12 meses, decidí cómo iba a ser hoy.
No quise adelantarme ni dejar ir ninguna pista.
Este año no iba a ser una rosa dorada.
Este año... iba a ser un ramo entero.
Me deleitaba sólo con pensar en la felicidad que podría causar.

Ahora me paro a pensarlo.
¿Para qué habría servido? 
¿Qué habría cambiado?
Por muchas sonrisas que en todo este tiempo lograra sacar.
Nunca tuvieron más peso que los momentos oscuros.
Todo lo contrario a lo que yo pensaba.
Si tan sólo esa mentalidad tan deprimente no hubiese existido...

¿Para qué tantos detalles?
¿Tantos caprichos y buenos recuerdos?
Si al final el destino acaba siendo el mismo.
Todo el amor dado que nunca es recibido.
Y este sentimiento de vacío dentro de mí que nunca podrá sanarse.

On the ninth twilight, the witch shall revive, and none shall be left alive.

Where are you, my most beloved witch?
Why have you never truly existed for me?

Feliz Sant Jordi.

EDIT: Ah, la ironía. Para qué sirve pensar algo durante un año cuando alguien puede usurpar tus intenciones y suplantar un símbolo que nos ha representado durante todos estos años. Es una forma de que mi intención inicial pierda más valor aún, si es que alguien iba a darle algo de ello.

martes, 21 de abril de 2015

Santuario

El futuro se presenta ante mí de una forma extraña, incierta. Todo lo que creía cierto se ha derrumbado y se ha convertido en un montón de ruinas, prueba de que algo bello existió durante un tiempo para ser luego destruído por la tragedia. El imperio de mi verdad ha perdido todo su poder y me veo obligado a un exilio lejos, bien lejos, para encontrarme a mí mismo y trazar un débil rumbo en este desierto de sombras y soledad.

Y en esta odisea particular, anhelo encontrar un oasis. Un santuario en el que poder refugiarme hasta que pase el tiempo y sólo queden cicatrices, que aunque siempre serán visibles, no sangrarán por más tiempo. Pero los vendajes me impiden caminar hacia ese destino, y aún ahora la infección a veces se propaga y debo reposar para sanar. Si tan sólo pudiera purgar la zona afectada...

Y sin embargo, en medio del camino he encontrado algo. Una joya, enterrada en la arena, cuya magia puede otorgarme la bendición que quiero. Su hechizo es peligroso, ya que neutraliza el dolor durante un tiempo, para después causar un sueño incómodo. Pero es adictivo, demasiado quizá.

He encontrado el origen de esta gema. Y parece que puede conducirme al santuario al que quiero llegar. Pero el camino es triste y está lleno de peligros. Por eso susurro a la visión que tengo ante mí que sonría. Que no se venga abajo. Que es la mejor. Porque creo que esa visión, ese presunto espejismo, es quien puede guiarme a mi destino. Pero entonces lo pienso bien. ¿Qué derecho tengo a pedir lo que yo no soy capaz de hacer por mí mismo?

De nuevo, vuelvo a estar perdido. Y necesito ayuda. No puedo salir de esta historia sin fin yo sólo. Cuando mis aliados me dieron la espalda, ya sabía que no sería fácil, y las mayores batallas se luchan en soledad. Pero en este duelo interno, la soledad no es posible.

Sonríe. Hazlo, por favor. Tu sonrisa me ayudará a mí tanto como a ti. Porque si tan sólo existieras, te daría la mano, te abrazaría, y te protegería. Y te diría lo que quiero decirte.

...Si tan sólo existieras... yo podría salvarme. Pero los milagros no existen, y tú sólo existirás dentro de mi mente durante el resto de mi vida.

Porque al final siempre he vivido rodeado de ilusiones imposibles.

lunes, 20 de abril de 2015

Goodbye

Era mi favorito.

Era ése especial para mí.

Y sin embargo no soy yo.

Hora de las decisiones.

No las quiero tomar.

Todo está dicho ya.

Pero ni mis palabras ni mis acciones han servido para nada nunca.

Estoy harto de seguir sufriendo.

domingo, 19 de abril de 2015

Reminder

Must not
write
out of rage.

Y para rellenar un poco, una de las canciones que me he puesto en loop esta tarde. La letra es genial.


Hacía bastante que no hacía una entrada random de estas.
La anterior ha sido retirada por ahora.

jueves, 16 de abril de 2015

Mente

Son las 4 menos cuarto de la noche. Y acabo de darme cuenta de algo horrible. Dentro de mi mente, he trazado un plan. He escrito en mi cabeza... un fragmento. Un mensaje en una botella. Y es posible que casi nadie lo comprenda si lo llamo de esa forma.
Todas las posibilidades. Todas las salidas. Eliminando cualquier riesgo. Y con los factores de confusión de por en medio.
Y es horrendo. Haber llegado a ser capaz de ello, haber seguido la misma línea de pensamiento, y además ser guiado por los mismos motivos.
Ahora comprendo realmente a esa persona. A ese personsaje que me ha marcado la vida. My most beloved witch.
Aunque esta vez debería llamarla por su nombre.
Sal de mi cabeza, Yasu. No me hagas daño. No conseguirás nada.
...Al igual que yo tampoco.

miércoles, 15 de abril de 2015

90

90.

...Y aún no me lo creo.

Ninguna pesadilla debería durar tanto.

Muere.

Cuando cierro los ojos, cuando los abro. Veo que todavía estás aquí. Y me pregunto cuánto tardarás en irte. ¿Sabes qué? Tu existencia me molesta. Desde hace tiempo. Tu voz no deja de sonar en mi cabeza y tu rostro difuminado me amarga cuando lo veo en mi mente.

He intentado evitarte, pero a diario te encuentro en mis sueños y sobre todo en mis pesadillas. Lo que quiero es que te vayas, que desaparezcas de mi vida. Pero sé que no lo harás. Sé que cada paso que dé, tú lo acecharás. Sé que vaya donde vaya, huya donde huya, me perseguirás.

Llevas demasiados años amargándome la existencia. Y cuando pensaba que te habías ido y que no volvería a verte, aparecías de nuevo con mucha más fuerza que antes. Por desgracia puedo afirmar que formas parte de mí. Y no quiero.

Desaparece. Vete. Muérete. No te necesito, ni tú a mí. Búscate otra persona a quien maldecir. Si pudiera, te estrangularía con mis propias manos. Te clavaría mil cuchillos. Te ahogaría en el más profundo océano. Pero no puedo. Porque eso me causaría más dolor a mí. Te odio. Te odio como jamás he odiado a nadie en toda mi vida. Ojalá nunca hubieras existido. Deseo que sufras y mueras.

Sólo puedo pensar en que llegará el día en que no te vea. En el que me habré librado de ti por completo. Pero de mientras, tendré que ver tu cara cada mañana en el espejo, camuflada entre mis rasgos. Robándome mis ojos, mis manos, mi cuerpo. Haciéndote pasar por mí y mostrando lo peor de mi esencia.

Eres un maldito demonio que vive dentro de mí. Y créeme cuando te digo que acabaré contigo. Y entonces podré volver a intentar buscar la felicidad.

lunes, 13 de abril de 2015

Black Bird

Voy a dedicar esta entrada a escribir un poco sobre Black Bird, un manga que terminé de leer hace unas semanas.


No os dejéis engañar por la portada. O sí.

Black Bird es un shojo creado por Kanoko Sakurakoji en 2007, que acabó en 2013, y que ganó no-se-qué premio de shojo en 2009.

Trata sobre la historia de Misao Harada, una estudiante de instituto de 16 años (oh, qué raro) que tiene la extraña capacidad de ver los espíritus de su alrededor, lo cual le ha traído problemas a lo largo de su vida. El día de su cumpleaños, sin embargo, los espíritus se vuelven algo más violentos y tratan de devorarla. Pero entonces aparece en su vida Kyou Usui, su amigo de infancia, que la rescata ya que también tiene la capacidad de ver espíritus.

Y ante lo que parece un simple reencuentro, se descubre que Kyou es en realidad el líder del clan de los tengu, y que su objetivo es casarse con Misao ya que es la Senka, una niña elegida mujer con el poder de convertir a cualquier youkai en el más poderoso de todos. Y para ello hay dos formas: devorarla o casarse con ella, lo cual es un eufemismo de "llevársela a la cama".


Pero los tengu de esta historia son mucho más hermosos que los mitológicos.

Al principio Misao rechaza a Kyou cuando descubre su oscuro origen, pero al final acaba enamorándose de él al ver que sus intenciones son sinceras y movidas por el amor. Y a partir de aquí, empieza a convivir con Kyou y sus subordinados, para acabar encontrándose en medio de conflictos familiares, demonios que quieren devorar a Misao, y una dualidad entre el mundo humano y el mundo de los youkai que en varias ocasiones confunde hasta al lector.


El harén inverso perfecto. ¿Alguien quiere husbandos?

Nos encontramos con una historia llena de personajes entrañables, con mucho carácter y con estereotipos clásicos: el pervertido, el maduro, el crío, los niños, el que lo sabe todo... y la tonta. Y hablo de Misao, la protagonista. Porque en la mayoría de capítulos acaba siendo la clásica cría inútil que no es capaz de hacer nada por ella sola. En contra, Kyou, el protagonista, no acaba de ser el típico egoísta. Aunque muchas veces hace lo que quiere con Misao, ella es lo único que tiene siempre en la cabeza, y se demuestra que siempre la ha amado con locura, y que a pesar de ello le cuesta demostrar sus sentimientos de una manera honesta.

Black Bird tiene muchas escenas verdaderamente divertidas en las que es fácil soltar una carcajada. También hay momentos bastante eróticos, para que las chicas se emocionen con los asaltos de Kyou hacia Misao, y el final de cada capítulo (los cuales suelen ser algo más largos de lo normal, rondando las 45 páginas cada uno) te deja con ganas de más, abusando mucho de los giros argumentales, aunque para nada forzados.

Escenas románticas que se calientan con facilidad.
A callar, Mangafox.

No tengo grandes quejas en el apartado gráfico. Aunque te encuentras la clásica viñeta en la que las proporciones no son como deberían, tiene un estilo bastante normal en un shojo. Ojos grandes para las chicas, y facciones bien marcadas en los hombres.

La verdad es que me esperaba el clásico shojo donde la mujer es deseada por todos (que en parte, sí) y el protagonista es un déspota antirromántico, pero me alegro de que no fuese así, ya que si no el drop habría sido automático. Al principio todo parece muy tópico, pero a más se lee más se ve que los conflictos serán algo más complejos de lo que parece.

Le pongo buena nota, lo recomendaría a cualquiera. Y más a las que quieren añadir más husbandos a sus filas. Por mi parte, no puedo quedarme con sólo un personaje preferido, así que elijo a Kyou, por su forma de ser que en ocasiones me recuerda a mí (toma modestia), y a Sagami, uno de sus subordinados, por no callarse nunca lo que piensa.



Próximamente seguiré con más análisis, que tengo varios manga pendientes de los que escribir: Binbougami ga! (algo de comedia) y Kimi ni todoke (shojo mucho más pasteloso y adorable).

sábado, 11 de abril de 2015

Mentira. Desprecio.

De nuevo, me estoy dando cuenta de que las mentiras me rodean. Y por primera vez, creo que yo las estoy usando.

Aunque no sé si no dar una respuesta es lo mismo que mentir.

...¿Rumores absurdos que la gente se inventa? No, para nada: son hechos que yo pienso. Totalmente lo contrario. No hay que culpar a otras personas. Es mi punto de vista, y totalmente lícito y justificable. Y es por eso que puedo afirmar ese "2.0". Por todos los paralelismos que veo.

"Tiene más que ver conmigo que con nadie más". Pero prefiero no decir que lo que yo pienso es que tiene que ver conmigo en cuanto a mi opinión de alguien más.

¿Entonces sigue siendo algo mío? No. Es todo lo que pienso sobre esa persona. Una reflexión sobre lo que ha pasado. Sobre cómo me he sentido otra vez. Y aunque se quiera negar, para mí es lo mismo.

Unos hechos y un trato que ya he vivido antes. Las circunstancias cambian. Los resultados y cómo me he sentido, no. ¿Y de qué iba a servir que pensara de una forma o de otra? ¿Va a cambiar algo? No.

Finalmente, he cambiado. O mejor dicho, me han hecho cambiar. Una persona. Muchos acontecimientos. Sentimientos que han sido asesinados y que marcaban mi forma de ser.

No sé en qué me he convertido. Pero no me gusta. Y es irreversible. Los días pasarán y nada cambiará. Al contrario, todo empeorará.

Este mundo es una gran mierda. Ya no puedo creer otra cosa. Así que ya ha dejado de importarme todo el resto. Que todo se pudra, que todos se mueran. Porque nada ni nadie se merece nada bueno.

Y menos cuando yo he sido el primero en no poder tenerlo.

jueves, 9 de abril de 2015

Resistencia

Ni yo mismo me creo que esté resistiendo tanto la tentación.
Con lo fácil que me sería ceder.
Volver a caer en el error.
Seguir torturándome hasta el amanecer.
Si no fuese por esta sensación que me llena... posiblemente ya lo habría hecho.

Una desaparición lenta, dolorosa pero necesaria.
De nuevo me retiro a mi guarida, en las sombras.
Donde todo lo que entra es olvidado.
Donde todo lo que sale no es recordado.
Donde viven aquellos que han decepcionado.
Así como los que no han logrado su final feliz.

Este odio que poco a poco me llena las venas hará que todo arda en una hoguera de furia y egoísmo.
Y entonces será demasiado tarde para recordar mi antiguo yo.
¿Cómo era? ¿Cómo vivía? ¿A quién amo?
No quiero ni tener que recordarlo.

Illusions to illusions. A chain of illusion can only hold back illusions.
Earth to earth. No one would dispute that a coffin is a closed room.

Ahora puedo afirmarlo.
Odio estar solo.
Tiene que ser genial saber que nunca lo estarás, ¿no?

martes, 7 de abril de 2015

Decepción y confianza

Hoy, para variar un poco y no lo digo con ironía, no voy a hablar de mi Tallulah particular. Hoy quiero escribir sobre unos hechos que me pasaron recientemente y que me han hecho perder la confianza en general. En  términos generales, digo lo mismo que Illidan Stormrage (o Tempestira para quien lo haya conocido en la etapa WoW): "Sólo siento odio."

Como dijo Hideki Anno, "Evangelion" is a story that repeats. Y me he dado cuenta de que ese factor en concreto también pasa en mi vida. No tengo ningún Evangelion con el que poder luchar contra los ángeles ni soy un chaval handsome de ojos rojos y pelo plateado, pero hay algo en concreto que se ha ido repitiendo a lo largo de todos estos años. Y es una cuestión de amistad y confianza.

Hace unos años, yo confiaba en bastante gente. Eran personas a las que apreciaba y por las que en su momento hice mucho, y que también me ayudaron a mí. Sin embargo, en un momento dado, decidieron pensar de forma totalmente egoísta que yo no les valoraba lo suficiente y me dieron la espalda. Y en algunos casos, directamente se volvieron en mi contra.

Yo pensaba que esa actitud tan pueril no se iba a repetir en el futuro, pero al parecer me equivoqué. Estos últimos años conocí a personas a las que podía llamar "amigo" o "amiga". Personas que cuando he estado en mi peor momento, han estado ahí apoyándome. Personas para las que yo, cuando ha sido necesario, también lo he dado todo, bien sea en bajones, en momentos de aburrimiento o soledad, o simples favores como llevar a alguien a coger un tren, haciendo de taxi particular pero con toda mi buena fe. Creí que podía volver a confiar en la gente.

¡Pero, gran sorpresa la mía! Recientemente, conocí a un grupo de gente muy interesante con la que comparto una afición. Y en unos días en los que ni salí de casa, me centré bastante en esa actividad en concreto. Disfruté (y disfruto) muchísimo, y he llegado a forjar una buena relación en poco tiempo con alguna que otra persona de ese grupo. Lo que pasó entonces es que esos amigos de los que he hablado antes, que tenía en gran estima, usaron mi bienestar con este último grupo para acusarme de que ya no los necesitaba, haciéndome quedar como un interesado o un chaquetero. Y no son los únicos que últimamente me han atacado gratuitamente en cuanto a lo relativo a ese tema. Recordemos que son personas por las que siempre había intentado estar ahí, porque bien los consideraba mis amigos y tengo muy buenos recuerdos con ellos.

Yo me disculpé, en un intento de arreglar las cosas, algo que siempre intento con todo el mundo. Ahora que lo pienso, quizá llegué a arrastrarme un poco verbalmente, pero en el fondo yo ya estaba decepcionado. Decepcionado por una reacción así por su parte, por que pensaran que ya "no los necesitaba" o que "había encontrado sustitutos". Y entonces vi la similitud con lo que me había pasado en el pasado, valga la redundancia. Con motivos incoherentes, se me había vuelto a dar la espalda. Y a saber las puñaladas que recibiré en un futuro, cuando haya distancia por el medio.

Estos últimos meses en general he vuelto a perder la confianza en la gente. Y también en el amor, al que con mucho miedo decidí abrirle la puerta para acabar más herido que nunca unos años después. Una confianza que me había costado tanto volver a conseguir ha acabado destruyéndose con mentiras, desengaños, y cambios de mentalidad de la gente en general. Y ahora no me veo capaz de volver a abrirle la puerta. Ni siquiera necesito todos los dedos de una mano para contar la gente que tiene mi -poca- confianza actualmente. Pero lejos de estar preocupado por este hecho, he pasado a considerar más importante otra cuestión: ¿Quién merece mi confianza? ¿Qué hechos deben hacer que decida confiar en alguien? ¿Y cuánto tiempo pasará hasta que se rompa esa confianza y vuelva a ser traicionado?

Me gustaría tener la respuesta. Hace medio año habría respondido todas estas cuestiones sin vacilar. Ahora, la experiencia me ha hecho ver que a lo mejor no habría tenido razón.

Una odiosa persona lo predijo tiempo atrás: "Vas a acabar solo". Y lo peor es que tenía toda la razón del mundo. Y a pesar de todo, cada vez creo más que estoy mejor solo que mal acompañado. Y las malas compañías acaban identificándose solas.

miércoles, 1 de abril de 2015

Desesperación y fin

Qué rayos. A pesar de todo lo que diga, todo lo que aparente...
Estoy mal. Estoy muchísimo peor de lo que pensaba.
Por qué han tenido que acabar así las cosas.
Y por qué sigo pensando lo mismo.
Por qué quiero seguir intentándolo.
No sé ni qué sentir. ¿Odio, tristeza, ira, desesperación?
¿Esperanza?
¿Decepción?

Quiero desaparecer del mundo y a la vez quiero aparecer solamente en un sitio concreto.
Quiero poder cambiar lo que ha pasado.
O cambiar la concepción de la gente.
O hacer que los recuerdos buenos, los importantes, vuelvan.
Que los malos no tengan peso, como yo siempre he hecho.
Tras tantos días, las lágrimas han vuelto a escaparse.
Ojalá yo tenga el final feliz que tanto quiero.
Ojalá las cosas me vuelvan a ir bien.

Si tan sólo lo intentáramos.
Si tan sólo sus promesas hubiesen sido ciertas.
Si tan sólo sus seguridades y juramentos también.
Cuando todo eso se ha roto, ¿qué pasa con mi confianza?
¿Se la merece alguien ya?

"Como si tuviera alguna posibilidad conmigo".
Esas palabras que tanta seguridad me daban...
Ahora soy yo quien está en esa situación.
Y pensar la mierda que dijo de él.
Todo el tiempo que afirmaba lo muy repulsivo que él era.
Cuando criticaba lo gordo que estaba. 
¿Tanto odia estar sola?
¿Tan mala opción es darme una oportunidad?
Y pensar cómo me ponía a mí por encima, diciendo que sólo yo podía entenderla.
Y que a pesar de todo, yo seguía gustándole más que otros.
Y pensar que en esos momentos en los que ella estaba mal, confiaba en mí y menospreciaba al resto.
Para qué.
Para qué doy tanto de mí.
¿Me merece alguien realmente?
O mejor dicho, ¿quién no me merece?

La gente cambia radicalmente. Y muchas veces no sabe el motivo.
De decir que sí a decir que no.
De amar con locura a no sentir nada.
De no sentir atracción a dar oportunidades.
Y ante todo esto yo sigo impasible.
Me duele demasiado ser tan diferente en este sentido.
Me duele ser el único auténtico hasta el final.

Saber que otra persona va a tener entre sus brazos a quien más quieres.
Que sus labios tocarán a otro.
Que todos los buenos momentos ya no se los darás tú.
Que esas noches ya no serán entre ella y yo.
Jamás podría haber imaginado que dolería tantísimo.
Preferiría cualquier tortura física a tener que pasar por esto.
Que me arranquen un brazo. Que me disparen en el pecho.

Y no sé si quiero seguir adelante.
No puede ofrecerme lo que quiero, pero en mi caso es lo mismo.
¿Por qué lo hago?
¿Por qué ofrezco algo que no quiero ofrecer?
¿Tantas esperanzas tengo de que se podrá convertir en lo que deseo?
No podemos seguir siendo amigos.
Porque nunca la he visto como tal.
Porque sé que cada vez que la vea me voy a echar a llorar.
Porque no soy su amigo, sólo un enamorado.
Sólo la persona que más la ama de este mundo.
Porque tuve todo lo que jamás podía haber querido, y ahora no tengo nada.
Y nunca lo podré olvidar.
Y todo lo sabe.

Intento dormir y no puedo dejar de pensar en ello.
En lo que no tengo. En lo que yo, ya no poseo.
En el placer perdido.
Y no puedo evitar malpensar.
En mentiras y en que esto viene de largo.
Que no ha sido algo reciente.
Que ya cuando se negaba, estaba pasando.
De hecho ahora muchas cosas tienen sentido.
Lo ridículo sería creer las palabras que me dicen.
Y más después de tantas mentiras y promesas rotas.
Y vuelvo a estar como hace tres meses.
Vaciando las lágrimas, cerrando el estómago.
Volviendo a la primera casilla o incluso más abajo.
Solo, abandonado, sin nadie a mi lado.
Con la posibilidad reducida de recuperarlo.
Y en algún lugar dentro de mí el odio se acumula.
Y hago esfuerzos enormes para controlarlo.
Quiero vengarme del mundo por todo esto.
Quiero destrozar, gritar, herir.
Pero para qué serviría.

Esto parece el principio del fin.
Y es algo que nunca quería que llegara.
Poco a poco todos mis miedos se han ido cumpliendo.
Y todos han sido realizados por ella.
Los que nunca iban a cumplirse. Los que me decía que jamás pasarían. 
Tantas palabras que ahora quedan en el aire.
¿Qué me queda?
...Seguir creyendo.

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Hay pensamientos que vienen y van, y he pensado que debo escribirlos. Los buenos, los malos, los correctos y los incorrectos. Y siempre son en momentos en los que mis emociones están al límite.