jueves, 20 de agosto de 2015

Voluntad perdida - Parte 1

El barullo del mercado. El sonido de las olas rompiendo contra los barcos. Los marineros gritando por los muelles. Este era el ambiente normal en Promarock por la mañana. Myriam bien lo sabía, ya que trabajaba en los muelles desde que era una cría, ayudando a su padre con el desembarco de mercancías. Era una buen trabajo en esa ciudad costera, ya que era un punto de paso entre naves de diferentes regiones. Además, en las semanas anteriores el vórtice de nubes que rodeaba Esteria había desaparecido de repente, como si la maldición que asolaba esas tierras hubiese acabado. No eran pocos los mercaderes interesados en contactar con los habitantes de la capital de Esteria, Minea, para retomar actividades comerciales que se habían olvidado tiempo atrás.

Sueño 18/08/2015

Esta vez he tardado demasiado en escribir el sueño y he olvidado demasiados detalles. Pero salía la persona de hace casi un mes

De nuevo, te encontraba. Estabas sentada de cuclillas, en la parte más oscura de lo que parecía una feria. Y al acercarme, todo surgió entre nosotros como si estuviésemos predestinados. Nuestros labios volvieron a fusionarse, y te estuve protegiendo de una enorme oscuridad que te acechaba.

Lo último que recuerdo es estar en casa de dos chicas que conozco, y que una dijera cosas malas de todo el mundo mientras la otra se sentaba a mi lado e intentaba que prestara atención a su compañera. Pero yo sólo podía pensar en la primera chica, que no sabía dónde estaba.

La parte de la feria era mucho más larga, pero no recuerdo nada más. Error por mi parte, debería haberlo anotado en cuanto he despertado, pero tenía prisa.

miércoles, 19 de agosto de 2015

7 + algo

2015 ha empezado hace poco. Todos los meses anteriores a ese momento eran una noche imperecedera de la cual no conocía la salida. Aunque creo que ya la he encontrado.

Todo este tiempo sólo pensaba en recuperar mi realidad. Pero al parecer, la salida era una realidad nueva. Ni mejor ni peor: diferente. He perdido muchas cosas que valoraba por encima de todo, y a veces han sido reemplazadas por sentimientos opuestos.

Pero he encontrado algunas cosas que me han demostrado que vale la pena mirar al futuro. Y también he encontrado personas que están de la forma en la que yo quería estar en mis sueños. Han construido un camino juntos en el que han llegado al punto de la convivencia.

No mentiré, siento un poco de envidia. Pero a la vez me alegro mucho por ellos, y hacen que yo también quiera luchar para llegar a ese objetivo algún día. Porque poder compartir la vida de esa forma con alguien a quien amas es algo maravilloso a lo que siempre he aspirado.

Así que feliz año nuevo. El año más corto de mi vida, en el que dejé de existir durante más de 7 meses. Supongo que tendré que vivir los que quedan con el doble de intensidad, para compensar.

jueves, 13 de agosto de 2015

Sueño 11/08/2015

Cuánto tiempo sin verte. ¿Cuánto, exactamente? Tampoco hacía tanto. Uno o dos años a lo sumo. Pero lo que sí es cierto es que llevábamos más años sin hablarnos. Te veía por los pasillos, pero tú me ignorabas. Y yo también, porque era mi forma de vengarme. De vengarme de eso que hiciste, de darme la espalda y creerte las mentiras de otros cuando nos habíamos llevado tan bien.

Y ahí estabas. Ante mí. Sonriendo como si no hubiese pasado nada. Y me lo dijiste muy claramente: "Me gustaría volver a recuperar lo que teníamos antes". Y sin pensarlo dos veces, me diste un abrazo. Sí, tú eras de las pocas personas a las que me gustaba abrazar. Pero no sabía si ahora pensaba lo mismo.

A lo largo del día había visto a gente que conocía. Principalmente antiguas compañeras de instituto, todas ya con una vida plena y con hijos. Y algunas me miraban y me señalaban. "Míralo. Todavía sigue así. Es un caso perdido." No sabía cómo sentirme ante esas acusaciones, pero tú me mirabas con tus ojos cristalinos. Como si me dijeras que todo iba a mejorar.

Pero yo ya no confiaba. Me preguntaba qué es lo que había sentido por ti en un pasado, y cómo desapareció tan rápidamente. Me preguntaba si seguías siendo esa persona que se aprovechaba de los sentimientos de los demás y jugaba con sus emociones. Pero a la vez no podía ignorar que por tu culpa empezaron a gustarme las chicas rubias. Y tú eras el referente. De hecho, te mencioné en una de las primeras entradas del blog, haciendo un símil con Marisa. Es más, le escribí letra a su tema, inspirada en ti. Aún recuerdo algunos versos, pero eran demasiado empalagosos.

Esta era la canción base. Aunque me encanta, cada vez que la oigo me acuerdo de ti, y me vienen emociones enfrentadas. Algunas positivas, y otras muy negativas.


De hecho mi primera relación seria fue un sustituto de la que no pudo ser contigo. No voy a engañar a nadie. Luego las cosas cambiaron, pero así es como empezó todo. Cada vez que oigo tu nombre me acuerdo de los buenos momentos, pero también de toda la amargura que vino detrás.

Ya era muy tarde para volver a abrazarte. Me separé de ti, te acaricié la cabeza como hice en el pasado, mientras dormías apoyada a mi lado en el sofá, indiferente a todo lo que pasaba y muerta de sueño. Y me alejé, lejos de las miradas acusadoras y de tus ojos llorosos.

Me desperté. Aún no había sonado la alarma. Y pensé mucho en ti. Quizá esto sea por las fotos que me pasaron hace nada en la que pasamos juntos parte del fin de año. Esa noche fue horrible, y esta ha sido un desenlace de lo que ha pasado todos estos años.

---------------------

No tengo ratón, así que no puedo darle formato a esta entrada. En cuanto me vaya bien pondré el vídeo en la publicación directamente, así no queda el enlace suelto. Y justificaré el texto, que así queda muy feo.

lunes, 10 de agosto de 2015

Usar y tirar

Ahí me encontraba yo. En el fondo de algo, tirado, sin saber exactamente cómo había acabado en ese sitio.

Lo recuerdo todo perfectamente. Estaba sin hacer nada hasta que llegaste. Me viste, tuviste una gran idea, y sin dudarlo me aceptaste. Por fin, desde el primer momento de mi creación, pensé que podía tener un destino. ¿Cuántas historias escribiríamos juntos? ¿Serían tristes, o serían felices? ¿Cuánta gente podríamos conmover con nuestro trabajo, y cuántas envidias llegarían por ello? Estaba demasiado emocionado como para pensar en cada pequeño detalle.

Y cuando por fin me tuviste entre tus manos, me usaste. Fue una sensación agradable. Por donde pasábamos, creábamos historia. Un mundo entero hecho entre nosotros. Hasta que llegó la noche, y te fuiste a dormir. Seguramente el cansancio había hecho mella en ti, pero confiaba en que seguiríamos con nuestra historia al día siguiente. Aún quedaba mucho papel y yo tenía ideas que podía plasmar en él.

Pero no fue así. Te despertaste, me miraste, y me apartaste a un lado. "Posiblemente tiene algo que hacer", pensé. Pero el tiempo pasó y nunca más te acordaste de mí, hasta el día en que me cogiste de nuevo para depositarme en el fondo de este oscuro sitio, donde jamás volvería a ser recordado.

Pero ya había pasado suficiente tiempo apartado como para que me doliese.

-----------------

Tratad bien a vuestros bolígrafos y lápices.