lunes, 19 de octubre de 2015

Tonight

Tonight, I want to dream about you.
About your smile, about your eyes.
About everything you make me feel.
And make me forget about the hugs I'll never have.
All the kisses you'll never give me.

Because you and me are so far apart.
Look at me tonight. I want you to love me.
Be mine, let me have you, if only in my dreams.
Because I know my heart won't reach you.
Neither will all the words I can't say to you.
Please, come to my dreams.

Let me be happy if only in my head.
And keep me asleep in that paradise.
Until my dream comes true and I wake up.

viernes, 16 de octubre de 2015

IX ~ The night after

Empezó un proceso en el que toda mi dignidad y me orgullo caían al suelo y eran machacados cruelmente, sin piedad alguna, bajo varias máscaras que mostraban lástima pero que estaban forjadas con hipocresía.

Seguramente el mayor acierto en mucho tiempo fue ponerme en pie, recoger mi orgullo de lo más bajo del pozo en el que había caído, y dar la espalda a la sombra en la que había estado cobijado tanto tiempo, artificial como ella sola.

La verdadera sombra, aquella en la que estoy a gusto, es la que la noche proyecta sobre el mundo. Donde no me refugio, donde salgo a cazar, y donde me fundo con una oscuridad que solo los rayos de la luna rompen.

jueves, 15 de octubre de 2015

Heaven's Door

Me acerqué con cuidado y con todo el sigilo del mundo. Por fin te habías separado de tu grupo de amigos y te dirigías a casa. Y por suerte, tu ruta de regreso pasaba cerca de muchos callenones estrechos, donde nadie podría ver lo que pasa. Solo tenía que esperar al momento adecuado y mi pequeña aventura se completaría.

Ah, posiblemente dicho así parezca que sea un violador o un secuestrador. Nada de eso. Dejad que os explique cómo he llegado hasta aquí y cuáles son mis intenciones.

Soy poseedor de un extraño poder. Se llama Heaven's Door. Al parecer, es la forma en la que mi energía espiritual se manifiesta en el mundo, pero nadie puede verla. Además, conservo parte de un recuerdo relacionado con ese poder. Resulta que en un universo alternativo, un gran dibujante lo obtuvo y lo bautizó. Heaven's Door... la puerta al cielo. ¿A qué cielo? Al paraíso del conocimiento absoluto.

Y es que Heaven's Door me permite leer los pensamientos de los demás; sus recuerdos, para ser más exactos. Y cuando hablo de leer, lo digo literalmente. Al manifestar este poder, la cara de la persona se abre como de si un libro se tratara, y en él puedo leer con detalle todo lo que ha pasado en sus vidas y en su cabeza. No contento con esto, puedo reescribir sus recuerdos. Hacer que olviden algo, cambiar su forma de pensar, o hacerles creer en algo que no ha ocurrido.

Cuando lo descubrí, empecé a usar mi poder para leer la mente de mis profesores y que me tuvieran en alta estima. En una simple visita a sus despachos, me convertía en su alumno estrella. Algo por lo que muchas chicas de mi facultad se habían dejado las rodillas, aunque no creo que sea un tema adecuado ahora mismo. Más tarde lo usé para convencer a desconocidos para tareas sencillas. Tenía chóferes repartidos por toda la ciudad.

Sin embargo, aún mantenía algo de ética en mis sospechosas prácticas. Nunca manipulaba los principios de nadie, ni sus creencias. Tener una matrícula de honor no hacía daño a nadie, pero hacer que esa persona fuese alguien distinto al volver a casa no era algo que me provocara pensamientos agradables.

El único inconveniente es que cuando uso mi Heaven's Door, esa persona se desmaya. Así que debo usarlo en un lugar apartado de los demás. Si no, sería demasiado llamativo. Y es por eso que estoy aquí, acechando a esta chica como si fuera un acosador. No pretendo hacerle nada malo, solo quiero consultar sus pensamientos. ¿Que por qué? Porque esa chica me hace latir el corazón. Desde hace meses, cada vez que la veo es como si el mundo y el tiempo se parasen a mi alrededor.

Solo quería  acercarme... leer lo que pensaba de mí e irme. Aunque si no me gustaba lo que leía... podía cambiarla. Podía hacer que me amase, y vivir así una historia romántica con la chica que me hace sonrojar.

Pero entonces me vio. Había estado demasiado metido en mis pensamientos, y se dio cuenta de que estaba ahí, varios metros por detrás, mirándola. Y me saludó, inocente de mis intenciones. Me acerqué con naturalidad y cuando llegué al rango en el que podía usar a Heaven's Door... le miré los ojos.

Esa ternura que emanaban, combinada con su sonrisa y su inocente voz, me hicieron dejar de dudar y reaccionar ante mis acciones. Jamás podría usar mi poder sobre ella. Ni siquiera para saber su posición. Porque... ¿acaso no era eso parte del romance? No sabía si ganaría o si perdería, pero ella era la última persona sobre la que usaría a Heaven's Door.

Caminé a su lado, hasta que nos separamos. La simple expresión alegre de su rostro al despedirse era suficiente para saber que había hecho lo correcto.

miércoles, 7 de octubre de 2015

Alas

A tu lado, soy capaz de todo. Al principio no me lo esperaba, pero en cuanto fui víctima de tu hechizo, me salieron alas. Con ellas puedo ser feliz. Volar por todas partes, surcando los aires y notando el viento contra mi cara.

Esta felicidad trajo algo más consigo. Hambre. Volar y volar sin parar me cansaba y me abría el apetito, que causaba que la hora de comer se convirtiese en un necesario sustento para aguantar hasta el día en el que volaría a tu lado.

La sonrisa adornaba siempre mi rostro. Y en cuanto desaparecía, solo tenía que pensar en ti, o ver tu fotografía, para que de golpe mi cara pareciese la de un tonto, enamorado de su princesa y dispuesto a llegar hasta ella.

Y aunque el optimismo salía por cada poro de mi cuerpo, había un lugar que no podía alcanzar: el futuro. Y es que es lo que más temo. Querer volar hacia ti con las alas que me has dado para finalmente entrar en una tormenta sin salida de la que la única escapatoria consistiría en una muerte de parte de mí, la misma que me causaba tanta felicidad. Y todo esto viendo como tú sigues ahí arriba, inalcanzable e inmutable, por muchas palabras que diga o gestos que realice.

A tu lado, soy capaz de todo. Pero el problema es que no estás a mi lado, sino lejos, en los lejans cielos. ¿Debo conservar estas alas, hasta el día en que te vea y pueda afirmar mis sentimientos? ¿O debería dejar de permitir que fueras mi reina de los cielos, a pesar de volar bajo ti hasta que la tormenta llegue?

Me gustaría saber la respuesta. Pues estas alas me traen gran felicidad, pero a la par un miedo inevitable.