miércoles, 20 de septiembre de 2017

Fiel

Me gustaría dejar de creer que tengo que darle las gracias a mi pareja por ser fiel en la relación. Porque al fin y al cabo, serlo es lo normal. Ser fiel es para mí un sinónimo de amor y respeto, que son cosas que se supone que no hay que pedir y que van implícitas en una relación.

Y sin embargo, aquí estoy. Asombrado ante el hecho de que me quiera. De que me cuide y de que no me quiera hacer daño. Y dando las gracias por cosas que son obvias.

Pero creo que si doy gracias es porque lo considero una forma más de decir "te quiero". Algo más cercano al "cuida de mí" que dicen en Japón.

Esta noche no sé expresarme.

lunes, 18 de septiembre de 2017

Negación

Hace unos días, hablando con una amiga, me soltó que yo era "muy buen novio". Yo se lo negué, diciéndole que eso era algo que ni ella ni yo podíamos valorar. Sin embargo, ese es el objetivo que me planteo en mi relación.

Y sin embargo, sigo teniendo algunos defectos que solo hacen que impedir que me acerque a ese modelo a seguir.

¿Por qué sigo teniendo celos cuando no debería, a pesar de todos esos besos, abrazos, y palabras bonitas solo para mí tras cada despertar y antes de dormir? ¿Por qué me afecta tanto algo que al fin y al cabo no va a pasar? E incluso hechos anteriores a mí.

Será porque sigo teniendo miedo a las mentiras. Y cada vez tiene menos justificación, pues se me está demostrando lo contrario.

Espero que el bote de la paciencia no se acabe vaciando. Porque si no me quedaré sin esos besos, sin esos abrazos, sin esos mimos, amor y felicidad.

miércoles, 6 de septiembre de 2017

Fiesta

Ese día me di cuenta de que toda esa gente no estaba ahí por mí. Estaban ahí por ellos. Yo solo era un punto en común. Pero nunca fui el centro en un día en el que supone que le importas a toda esa gente.

Entonces, tras un largo proceso, me di cuenta de que no había nada que celebrar. De que lo había hecho por presiones externas. De que ni siquiera esas cosas que me habían dado me gustaban. Porque no me conocían, pero tenía que fingir ilusión.

Esa fue la primera vez que me di cuenta de todo eso. Y la última vez que hice algo de ese tipo. A partir de entonces no cedí más.

Para la que tendría que haber sido la siguiente ocasión, yo ya había desaparecido.

Y lo mejor es que no me arrepiento.

martes, 29 de agosto de 2017

Compartir

Estoy notando cómo algo me hace muy feliz y me provoca una sensación muy agradable. Es algo que nunca hasta ahora había sentido, aunque ya lleva un tiempo pasándome.

Es algo tan sencillo como que estoy jugando a juegos que me recomiendan. Pero no me los recomienda cualquier persona, no. Son los juegos favoritos de la persona que quiero.

Hasta ahora, siempre era yo quien recomendaba juegos, quien quería extender mi pasión por ellos y compartirlos con otra persona. Pero eso nunca fue recíproco, porque lo que recibía por el otro lado era mínimo o inexistente. Y lo poco que había me hacía sentir vacío.

Sin embargo, ahora estoy disfrutando muchísimo con experiencias completamente nuevas que me enganchan de forma inesperada y me hacen querer más y más. Y algo que me llena es pensar que en algún momento del pasado, ella también lo disfrutó y notó sensaciones muy familiares a lo que yo estoy viviendo. Que estoy viviendo una experiencia que a ella la hizo tan feliz como para compartirla conmigo. Esto es nuevo para mí, y es inexplicablemente magnífico.

La amo, a ella y a todo lo bueno que está trayendo a mi vida.

domingo, 27 de agosto de 2017

Malos ejemplos

Llevaba tiempo queriendo escribir esto, pero unos hechos recientes me han animado a hacerlo por fin.

Siempre pienso en ser la mejor pareja posible. Todo se limita a crear felicidad y no traer mal a la otra persona. Nadie es perfecto, pero yo quiero acercarme a esa "perfección". Supongo que es porque mi pareja me importa y no quiero defraudarla en aquello más importante. Sin embargo, llevo tiempo rodeado de ejemplos de lo contrario. Personas que hacen todo aquello que yo odiaría hacer. Sinceramente, espero no convertirme nunca en alguien así. Voy a enumerar algunos de ellos.

- El primer caso es el más deducible. Un caso máximo de maltrato psicológico más que físico, sumado a una manipulación bestial, infidelidad múltiple, y una campaña de odio y desprestigio. Escoria pura y dura. Tengo poco que decir en este caso.

- El cuñadísimo por excelencia. No solo aleja a su novia de todas sus amistades, sino que la pone a hacer todas las tareas de la casa mientras él trabaja. Para luego irse de cervezas con los amigos, pero hacerla sentir mal si ella quiere ir a algún sitio por su cuenta. Motivo por el que al final no va. Y si va, tiene que volver a la mínima que él se lo dice. Y no podemos olvidar las amenazas y peleas con todos los tipos que intentan entablar amistad con ella. Aunque se ha demostrado que lo que buscaban era más que amistad. Pero aunque le joda y le mate de rabia, tiene que ser ella quien lo solucione.

- El señor numeritos. Escudado en sus cambios de humor y su forma de ser, no deja de querer ser el centro de atención y solo piensa en él mismo. Al final ella se va a hartar de él y de sus numeritos, por mucho que le quiera. Y entonces llorará porque nadie querrá irse con él, cuando tiene delante a la persona más fiel y que más le ha querido en la vida. Por un lado habla de boda y por el otro habla de que quiere más en la relación. Que se decida, porque su indecisión y sus consecuencias solo le traen mal a su pareja.

- Su novia ha sufrido muchísimo este año. Y al parecer, ya tiene un historial de parejas que la han tratado como la mierda. Tampoco sé qué me espero si han salido todas de la comunidad asquerosa de un juego ultratóxico. Pero bueno. Sabiendo que ella está mal, no haces más que echarle las culpas cuando ella se abre y llora contigo. Lo que necesita es a alguien que la apoye y le dé fuerzas, no a alguien que la haga sentirse peor por su situación. Y si lo que ella piensa de las infidelidades es cierto, espero que la relación acabe pronto y ella deje de sufrir.

- El victimista. El que se inventa ganas de suicidarse solo para que la otra le vaya detrás y le muestre lo mucho que le quiere. Puede estar mal, no se lo niego. Pero aprovecharse de esa situación para dar lástima y para anclar más a su pareja es de cobardes y es maligno. ¿Tiene celos? Pues que se joda y que confíe. Pero que no se ponga tan dramático con su pareja, cuando ella es la primera que se compromete con la relación.

-El maltratador de manual. Lo único bueno que tengo que decir de este caso es que ya se ha acabado. O eso espero. Se aprovechó de una persona vulnerable que necesitaba apoyo, y creó una dependencia máxima con él, hasta el punto de que se fuese a vivir a su casa cuando ella tenía problemas familiares. ¿Y qué hizo en esa época? Maltratarla. Pegarla hasta dejarla tirada en el suelo. Insultarla. Humillarla. Pero ella pensó que no tenía a nadie más, y se aferraba a él. No entendía por qué le pasaba eso. Y le dejó cicatrices que aún le duran. Se odió a sí misma por culpa de él. Y cuando por fin todo acaba, ella vuelve a darle una oportunidad. Porque cree en el amigo que tenía antes de tenerlo como pareja. Pero lo que él hace es aprovecharse de la ingenuidad de la chica y hacerle cosas mientras duerme. Posiblemente intentase violarla. Menos mal que reaccionó y se fue. Y ahora tiene los cojones de reclamarle dinero por su estancia. Dinero es lo que tendría que pagar él para que alguien no le matase.

- La mentirosa. Este es el único caso femenino que conozco. Destrozó la autoestima y la confianza de su expareja a base de mentiras, de cuernos, y de victimismo. Y cuando él reaccionaba, cuando intentaba darse cuenta de las cosas, le amenazaba con que la perdería y le acusaba de loco y de celoso. Él tenía demasiado miedo y se creía sus mentiras, en contra de lo que él mismo pensaba. Decidió poner toda la confianza que le quedaba y se acabó quebrando. Y entonces fueron saliendo todas las mentiras, una a una. Pero a ella ya no le importaba, pues había obtenido todo lo que quería y nadie iba a creerse la historia que contaba el otro.

Estos son solo algunos de los muchos casos que conozco. Es curioso como el elemento común en todos ellos es la manipulación emocional, hasta el punto de crear ceguera en los ojos de sus parejas. Concluyo con que los hombres damos asco. ¿Qué nos llevaría a hacer daño a la persona a la que supuestamente más queremos? Comparo mi actitud con la suya y me alegro de no ser así. No quiero parecerme ni en pintura. Quiero que mis valores de pareja sean sanos, y no así de tóxicos. Pero sé que tengo mis cosas, y que aún debo pulirlas. Por ejemplo, los celos. Los he arrancado, pero sé que las raíces siguen ahí ocultas, y estrangulan el suelo impediendo que la confianza crezca con facilidad.

Solo espero que si alguna vez muestro algún comportamiento así de despreciable pueda cortarlo de raíz. Pero confío en que no pasará. Porque no quiero hacerle daño. Quiero hacerla feliz y apoyarla estando a su lado.


sábado, 26 de agosto de 2017

Deserve

Lo único que me merezco es este mareo, por imbécil. No estoy a la altura de mucho más.

Me da miedo escribir según que cosas para no parecer un puto victimista de mierda.

viernes, 18 de agosto de 2017

Confirmación

"Muchas gracias a todos por preocuparos, estoy bien."

Empiezo la entrada con esta frase y la vinculo a lo que hablaba en mi anterior entrada del blog. Tras los hechos de hoy, he visto esa frase decenas de veces. Twitter, Instagram, Facebook. Al parecer la gente ha recibido decenas de muestras de preocupación por parte de los demás.

Hoy me ha salido bien mi forma de vivir: nadie se ha preocupado por mí. O debería decir "casi nadie", ya que una sola persona me ha preguntado por cómo estaba. Por mi parte mejor, porque lo último que quiero es que la gente se moleste y se acuerde de mí. Pero por otro lado, esto confirma lo que decía en la entrada anterior: el valor que tienes como persona se mide según tus relaciones sociales.

Dejando de lado las personas que de antemano sabían que estoy bien, solo uno de mis contactos ha realizado el gesto de preguntarme. Y no, el resto no sabía nada de mi ubicación, o ni siquiera que no soy de Barcelona ciudad. Para toda esa gente, y repito lo que ya redacté hace un par de días, podría desaparecer que no pasaría nada grave. Todo esto solo hace que siga sacando las mismas conclusiones sobre mucha gente.

Mencionando otras cosas, parece que me he dado cuenta de algo sobre mí. Creo que busco una cierta validación constante, porque es algo que podría hacerme sentir bien. El problema es que esa validación nunca va a llegar, por las circunstancias que me rodean. Y en parte me frustra y en parte me resigno y me doy cuenta de que debo aceptar las cosas tan y como son. Porque tampoco es que puedan ser de otra forma.

Cuando me da por hablar con gente para pasar el rato, todo el mundo acaba haciendo los mismos comentarios. Y ahí es cuando me harto, respondo de forma seca y dejo de hablar. Estoy harto de eso ya.

Me estoy cansando ya de este mes. Quiero dejarlo atrás y que no vuelva jamás. Pero aún queda casi la mitad, y no puedo hacer nada para saltármelo. Ojalá pudiese dormir todos los días seguidos. Al fin y al cabo, ya se ha demostrado que casi nadie me echaría en falta salvo que necesitaran algún favor. Pocas veces me he sentido tan solo, la verdad.

Suficiente desahogo por hoy. Debería volver a intentar dormir. Y no volver a pensar en todo lo que acabo de soltar.

miércoles, 16 de agosto de 2017

Insignificante

He estado pensando en el valor que tengo como persona. Y he llegado a la conclusión de que es nulo.
Todo el mundo se ha hecho la típica pregunta sobre cuál es su cometido en la vida. Yo prefiero centrarme en el valor que un individuo puede tener en el mundo, concretamente en la sociedad.
Nos intentan vender que todos somos eslabones de una cadena, que todos somos útiles y podemos colaborar. Pero no creo que eso sea verdad. Muchísima gente podría desaparecer y no se perdería nada de valor. Y me incluyo.

Las posibilidades de ser útil para algo son tan bajas que hemos acabado mirando para otro lado, y por eso medimos el valor de las personas según las relaciones con su entorno: la sociedad. Así, a más y mejores sean las relaciones de una persona con el resto más se le valorará. Alguien con muchos amigos es más valorado por una simple cuestión de cantidad. Alguien muy importante para un círculo pequeño de personas es valorado por la calidad.

Y eso me deja en la duda. ¿Si yo desapareciese, quién me valoraría realmente? ¿Quién me recordaría constantemente como alguien que dejó huella en su vida? Creo que mis padres y solo 1 o 2 personas más. El resto de gente se sorprendería pero se olvidaría rápido de mi existencia. Sería poco más que una anécdota.

Apostaría lo que fuese a que podría cortar la comunicación con todo el mundo y borrar mi presencia en las redes, que nadie movería un dedo para averiguar si ha pasado algo. Exceptuando las pocas personas que he mencionado antes, quizá.

Lo gracioso es que ya lo hice una vez. Tendría 18 o así. Borré mis perfiles, desinstalé Messenger, y no contacté con nadie. Y nadie movió un dedo por mí. Lo hice para ver qué pasaría, aunque ya me imaginaba el resultado. Nadie me valoraba lo suficiente como para buscarme o llamarme.

Pienso esto porque este mes me estoy dando cuenta de muchas cosas. La gente solo me ha hablado cuando ha necesitado algún favor o algo así. Lo hacen por ellos, no por mí.

Me doy cuenta de que no soy ni siquiera segundo plato para la gente. Soy ese plato que el camarero siempre menciona pero nadie elige. Se acuerdan de él porque aparece, prometiendo dejar un buen sabor de boca, pero que acaba encerrado en la cocina.

Es un plato que poco a poco ha ido desapareciendo de las cartas de mucha gente.

Y que no estará disponible si alguna vez les apetece probarlo.

lunes, 7 de agosto de 2017

Certainty

Había una vez una bruja capaz de dar poderes a los humanos que más le interesaran. A diario miles de peticiones llegaban a ella, pero pocas eran las que escuchaba. Ya había pasado mucho desde aquél último deseo, de aquella persona que quería convertirse también en bruja.

Un día oyó la petición de un humano. "Quiero certeza". No pedía nada más. Normalmente los deseos eran explícitos, como posesiones materiales o éxito. Pero esta persona simplemente le pedía certeza. A ella, a la bruja que reinaba en esos dominios.

Esa noche se presentó en sus sueños, y le preguntó qué clase de certeza quería. "Certeza de que no voy a perder todo aquello que me importa". La bruja no se sorprendió. Observó bien su mente y respondió. "Lo que tú quieres no es certeza, sino conocer el futuro. Dime, ¿qué harías si te asegurara que vas a perderlo todo?". El humano habló al instante. "Luchar para salvarlo todo."

"En ese caso, yo no puedo ayudarte. Necesitarías un milagro, y no soy yo quien se encarga de ellos". La bruja iba a retirarse cuando de pronto oyó una respuesta más. "No. Lo que necesitaría es certeza de que podría salvarlo".

La bruja se giró lentamente, se acercó al humano y le susurró. "Eso no depende de mí. Ni siquiera de ti. Ni de nadie. Pero me has caído bien. Espero que nunca tengas que volver a verme. Pero si me necesitas, estaré aquí".

El humano despertó en mitad de la noche. Había soñado algo muy extraño, aunque no lo recordaba. Pero se sentía tranquilo y preparado para cualquier cosa.

domingo, 6 de agosto de 2017

Valor

Debería dejar de pensar en todo lo que no tengo y todo lo que me resultará imposible y empezar a pensar en la suerte que tengo para algunas cosas.

Como por ejemplo, en haber encontrado a una persona tan fantástica con quien compartir mi vida. Y con quien poder realizar todo aquello que algún día podría llegar a proponerme y que me apoyará en todo momento.


La letra de esta canción describe lo que siento ahora mismo, la verdad.

viernes, 28 de julio de 2017

一人で

Se acerca agosto, y con él una época en la que me quedo solo y tranquilo en casa. Tras unos meses en los que he estado relativamente ocupado, quería estar libre y pasarlo bien haciendo bastantes cosas. Y en lo primero que pensé es en la posibilidad de hacer planes con gente algún día, para no estar encerrado en mi casa durante más de un mes sin más compañía que la aparición ocasional de un gato cuando tiene hambre.

Tras comentar la idea a varias personas vi que eso no iba a suceder, porque parece que la gente no está dispuesta a moverse por mí. Se les llena la boca de amistad y soy el primero a quien acuden para cotilleos, ralladas, y cosas similares. Y también soy el primero que se preocupa por ellos, que les anima cuando están de bajón, o que intenta mejorar el contacto. ¿Pero venir hasta aquí para pasar unos días? Si eso tengo que ir yo. Como siempre he tenido que hacer. Pero esta vez no es posible.

Y la gente que conozco por aquí cerca no es mucho mejor. Todo se limita a una serie de conocidos cuya frase máxima es un "¡tenemos que quedar!" pero que a la hora de la verdad muestran un interés nulo y una capacidad inexistente de adaptarse a los planes ajenos. De nuevo, y como siempre ha pasado, tengo que ser yo quien mueva el culo por alguien. Quien proponga fechas, sitios, actividades. Quien muestre algo de interés. Porque si fuese por los demás, podría quedarme todo el mes sentado esperando alguna sugerencia y no llegaría.

Creo que eso es lo que voy a hacer. Quedarme aquí, solo, sin contacto con nadie. Por el simple motivo de que nadie muestra el mínimo interés en mí. ¿Por qué tendría que hacerlo yo? Por mi parte, cedo el turno de forma indefinida.

martes, 20 de junio de 2017

Dulces sueños

Era el día de su cumpleaños. Posiblemente, uno de los más importantes de su vida. Todo había empezado tiempo atrás, pero ese día ocurriría un "adiós" que lo marcaría para siempre.

Un adiós con palabras. Un adiós con caricias. Un adiós con los labios. Y un "no te vayas" en el fondo del corazón. Y sabía que venía de ahí, porque notaba cómo le latía de una forma nueva para él.

Todo lo que deseaba era poder volver a tenerla en sus brazos. Estar junto a ella. Que todo saliese bien. Pero tenía miedo, tenía dudas, y había obstáculos. Lo único que tenía claro eran sus sentimientos, y lo mucho que quería que fuesen correspondidos.

El tiempo pasó. No quería molestarla. Pero no había día en el que no pensara en ella. Temía que ella se hubiese olvidado de él. Temía que hubiese otra persona. Un temor que se confirmaría más adelante, pero esa historia no pertenece a este texto.

El tiempo era demasiado lento, pero finalmente volvió a verla. Volvió a besarla. Volvió a darse cuenta de lo mucho que la amaba. Empezó a destruir los obstáculos. A perder el miedo. A abrir su corazón.

De nuevo, otro adiós. Esta vez apresurado, incompleto, con muchas palabras pendientes. Y entonces empezó su horror. Los meses de dudas, de lágrimas, de sustitutos. De desamor.

Por suerte no duró. Por suerte llegó el día en el que sus sentimientos fueron correspondidos. Y con él, en breves días, la confesión de la verdad. Las cartas sobre la mesa, y un cambio en la confianza.

Casi 7 meses después, él sigue pensando lo mismo que antes. Tenerla en sus brazos. Estar con ella. Que todo saliese bien. Pero había añadido algo más al final de la lista: hacerla feliz, tanto como pudiese. Pues su sonrisa vale más que mil diamantes.

Y por eso le sigue deseando unos dulces sueños cada noche. Para que sonría en sueños.

jueves, 15 de junio de 2017

Cicatrices

NOTA: Finalmente, tras leerlo algunas veces y editar para añadir/modificar información, creo que ya está como quería. Al final todo esto me ha llevado casi una hora, aviso de que es una entrada larga. Sigo sin sueño, pero me voy a meter en la cama tras ver si ha pasado algo por Twitter en este rato.

Tras una hora dando vueltas en la cama (a la que he ido sin sueño, solo porque estaba desanimado para hacer nada más) he visto que lo único que conseguía era perder el tiempo. Y que con la alarma sonando a las 12h me acabaría levantando antes igualmente. Así que voy a intentar enfrentarme a mi pésima habilidad para escribir (y a una extraña molestia que me acaba de aparecer en el meñique izquierdo) para hablar sobre un tema que lleva varios días rondándome por la cabeza.

Antes de mi relación actual, he tenido 2 relaciones más. Y un intento de relación que no cuento, porque no era seria, duró poquísimo y solo nos vimos una vez. Hablaré de ella también. Pero a lo que iba: cada una de esas relaciones me ha acabado dañando de alguna forma u otra. Eran relaciones en las que el engaño era constante, y no hablo solo por mis exparejas sino también por mí, ya que me engañaba a mí mismo y me obligaba a creer cosas que no eran reales. Pero cada cosa a su tiempo.

Primero vino el intento de relación. Conocí a una chica y empezamos a hablar muchísimo. En breves, empezó a tener problemas con su pareja y lo acabaron dejando. Yo tenía interés en ella, pero era un novato en el tema así que lo único que hice fue apoyarla. Y surgió la oportunidad de ir a verla, porque ella quería que yo fuese. En el tiempo antes de ir, me estuvo lanzando bastantes indirectas, pero yo, que era muy inocente para aquél entonces, no las capté. Cuando fui, ella acabó siendo bastante lanzada y aunque no pasó nada mayor, en teoría empezamos a estar juntos. Eso duró nada y menos, ya que la siguiente vez que fui a verla estuvo muy distante. Era la verbena de San Juan, y fui con ella y sus amigos. Y también estaba su exnovio. Al día siguiente, en su casa, me tuvo esperando más de una hora mientras ella hablaba por teléfono. Cuando fui a ver si todo iba bien, estaba sentada en el suelo hablando y sonriendo, pero con los ojos tristes. Finalmente terminó la llamada, vino a hablar conmigo, y me dijo que se había equivocado. Que aún estaba enamorada de su exnovio. Que me había utilizado para olvidarse de él y no le había funcionado.

Por eso no me gusta contarla como una relación. Porque fue un intento que no llegó a nada. Ni siquiera fue serio por su parte. Recuerdo que hice todo el camino de vuelta llorando en el coche mientras conducía por la autopista. ¿Por qué alguien haría algo así? Si yo solo quería que ella estuviese bien. Ahí empecé a pensar que nadie querría estar conmigo por mí, sino por sus intereses. Intenté quitármelo de la cabeza, pero siguió ahí mucho tiempo.

Los meses pasaron y a mí me gustaba una chica. Pero ella no me hacía ni caso, así que cada vez me hacía menos ilusiones. A la vez, una amiga mía estaba demasiado cariñosa conmigo. Se trataba de una persona bastante promiscua que siempre había conseguido a quien quería. Al parecer vio que yo no le haría caso y se puso más y más insistente. Empezamos a quedar y vi que estaba cómodo, así que intentamos empezar algo. Sin embargo, sabía qué clase de persona era. Me dijo que había cambiado por mí, que había dejado atrás su forma de ser de antes. En aquél momento me alegré, porque lo último que quería es una persona que me engañase con otros.

La historia no acabó bien. No, no había cambiado. Simplemente hacía las cosas a escondidas. En su casa la trataban como a una cría y no le dejaban hacer nada. Sin embargo, cuando estaba conmigo sí que le daban permiso para lo que fuese. Su madre se fiaba mucho de mí. Supongo que me veía como alguien responsable. Esto sirvió para que, poco a poco, ella tuviese más oportunidades por parte de su familia y acabase ganándose su confianza. Pero poco después de llegar a la mayoría de edad, vio como ya no tenía que estar conmigo para que le dejaran hacer lo que quisiera. Tenía a otras personas, un grupo entero de gente con quien poder hacer de todo. Ya no le era útil. Así que me dejó, bajo un "ya no es lo mismo". Pero no lo hizo de inmediato, no. Me dijo que se lo pensaría durante una semana y me lo diría cuando acabase. ¿El motivo? Esa semana teníamos un concierto y un viaje a Port Aventura en un grupo enorme. ¿Y a que no sabéis quién conducía y tenía que llevarla?

Estuvo una semana arrastrándome por todas partes mientras yo no podía ni dormir de lo mal que estaba. Cuando la semana acabó (y por tanto, los acontecimientos que había) me dio la patada del todo y se fue con sus nuevas intimidades, con las que llevaba semanas quedando a mis espaldas. Yo ya sospechaba bastante desde un principio, pero quise confiar. De nuevo, me habían utilizado. Me había convertido en un canguro, en un taxista, en una excusa. Y cuando ya no fui útil, se habían deshecho de mí. ¿Cuál era el problema de la gente? Además, toda la temporada antes de montarme ese numerito me había estado tratando fatal, intentando que fuese yo quien la dejase. Quizá fue para no ser "la mala".

Más meses volvieron a pasar. Y esta vez encontré a alguien que me gustó de primeras. Al parecer, la atracción era mútua, así que en menos de dos semanas ya estábamos juntos. A día de hoy no me explico cómo pude aventurarme a entrar en una relación con tan poco tiempo, con una persona que apenas conocía, pero supongo que en ese momento me pareció normal. Se trataba de una chica que se acababa de meter en un foro del que era administrador, y que no tenía muchos amigos. No lo digo como algo despectivo, es algo que ella misma me llegó a decir. Al principio era una persona tierna, que se preocupaba por mí y tenía bastantes detalles. Pero poco a poco fui viendo que tras una careta de inocencia se ocultaba una mala persona. Y lo peor es que me acabó contagiando a mí. Hablaba mal a espaldas de todo el mundo, incluso de las amistades que iba haciendo. No había persona que no criticase o insultase. Y admitía abiertamente aprovecharse de todo el mundo. Recibir a cosplayers con una sonrisa en la cara e insultarlas a ellas y a sus cosplays en cuanto se daban la vuelta.

"Lo que me gusta de estar contigo es que puedo ser yo misma y sé que no me juzgarás por ello", me dijo refiriéndose a ese aspecto oscuro y hater de su personalidad. "Lo mismo digo", respondí intoxicado por ese ambiente tan negativo. En esa etapa fui una persona elitista, que se creía mejor que los demás, que veía normal hablar mal a espaldas de alguien. Recuerdo cómo era en aquél entonces y se me cae la cara de vergüenza. Me arrepiento mucho de haber dicho ciertas cosas.

Tras bastante tiempo, empezó a hablar mucho con un compañero de clase que le iba detrás de forma obvia. A mí no me hacía especial ilusión, pero confiaba en ella. Al fin y al cabo, ella me decía "lo tolero porque es el único amigo que tengo en clase. Me aprovecho de él". Despreció a todos los otros compañeros a los que llamaba amigos y les insultaba. Recuerdo que siempre soltaba mucha mierda sobre una compañera, tildándola de palabras muy feas porque tuvo distintas parejas a lo largo del curso.

Mis celos reales empezaron en una temporada concreta. Era una temporada en la que ella prefería quedarse en el ordenador hablando con su compañero que hacer cosas conmigo. Tanto cuando yo iba a su casa como cuando ella venía a la mía. Me iba a dormir solo mientras ella tardaba horas por quedarse hablando. Bueno, yo no sabía que hablaba con él. "Hacía cosas", pero siempre que miraba a su pantalla estaba la conversa con él abierta. Empecé a dudar de todo.

Una mañana, en su casa, me desperté antes que ella y cogí su portátil para pasar el rato. A continuación hice algo feo, muy feo. Abrí su Facebook para ver qué clase de cosas hablaba con su amigo. Las fichas volaban por todas partes, pero no solo de él a ella. Eran mútuas. Recuerdo que la primera frase que vi era un "a veces pienso que estaría mejor contigo que con Oscar" o algo así. No recuerdo las palabras exactas, pero era claramente un "te preferiría a ti". Eso me puso muy triste, porque yo siempre había intentado tratarla lo mejor que podía, animándola cuando estaba mal (lo que solía ser siempre, pues la chica tenía una depresión contínua por motivos, a mi parecer, bastante ordinarios. Por ejemplo, no tener likes en la página de cosplay o que "media comunidad la odiase", cuando sin embargo iba insultándoles a sus espaldas.)

Justo la noche anterior estuve algo molesto porque fui a su casa para estar con ella y pasó de mí, así que acabó la conversa con su compañero con un "Tengo que irme. Ya sabes por qué es, lo de siempre". De nuevo, con otras palabras que no recuerdo exactamente, pero mostrándome como una molestia y lamentando no poder hablar más con él.

Se lo dije ese mismo día. Estaba muy afectado por esas palabras, y quería que si tenía que decirme algo me lo dijese a la cara. Lo único que hizo fue enfadarse por haber mirado su conversa (lo que es normal) pero no quiso admitir nada de lo que le decía. Me decía que no confiaba en ella, que era un celoso, y que le decía esas cosas a su compañero "solo para aprovecharse de él".

Confieso que repetí el crimen un par de veces más. Volví a ver sus conversas. La peor fue después de la noche en la que celebramos su cumpleaños. Además de algunos amigos en común, también estaban sus compañeros de clase. Entre ellos, el que le iba detrás. Esa noche, de nuevo, estuvo un largo rato con el móvil antes de dormir. Yo ya suponía con quién hablaba. La siguiente mañana volví a ver la conversa y me desplomé en el suelo y me eché a llorar. En un momento de la noche anterior, su compañero se fue con otra compañera a comprar unas cosas a un 24h. La conversa de la noche decía algo así.

-He estado muy celoso al verte tanto con Oscar.
-Yo también me he puesto muy celosa cuando te has ido con Fulanita a comprar. Qué ganas tengo de irme contigo el martes.

Obviamente, el nombre no es Fulanita. Y quizá no era el martes. Pero de eso se trataba. Y de nuevo, me cayó la bronca. "Eres un paranoico. Eres un celoso. No confías en mí."

La historia se prolonga un par de meses más. Pero en toda la mala temporada en general, resulta que ella quedaba con él e iba a verle a su casa en secreto. Acabaron cambiando el sitio por donde se hablaban para que yo no pudiese descubrir más qué se decían. Me dejaba solo en los eventos para irse con él a dar una vuelta. Era más cariñosa de lo normal con él. Lo que hizo fue ir decepcionándome aposta y hablarme solo de cosas de él, para ponerme más celoso y ver si era yo quien explotaba y cortaba la relación.

A esas alturas ya no supe qué pensar cuando me dejó justo tras haber pasado un día entero con él. "No hay nadie más", me decía. Pero lo peor aún estaba por llegar. Supo tenerme varios meses comiéndole de la mano, dándome falsas esperanzas a la vez que me decía que no quería dármelas. Seguía negándome todo lo relativo a una relación con su compañero. "¿Yo con el gordo ese? ¿Pero tú le has visto bien? Ni de broma." A las semanas me confirmó que había empezado a salir con él. ¿Desde cuándo, me pregunté?

Creo que lo mejor que hice fue eliminarla de mi vida. Creo que nunca antes nadie me había hecho tanto daño. Pero antes de que eso pasara, los amigos en común que teníamos se pusieron de su lado y dejaron de hablarme. Ella se hizo la víctima todo el tiempo. No dejaba de mentirme constantemente. Empezó a dejarme en ridículo entre sus círculos y a inventarse cosas sobre mí. E incluso se quedó con algunas cosas mías mientras negaba tenerlas. Eso se llama robo, y entra en el tema económico. Pero ya me vengué de eso. No sé si tuvo repercusión alguna, pero me quedé muy a gusto. Notaba que con todo el daño que me había hecho, tenía que devolvérselo de alguna forma.

A raíz de esta relación perdí mucho la confianza en mí mismo. Aunque no tenía mucha, mi autoestima acabó por los suelos. De nuevo, me habían dado la patada por otra persona. Y me habían engañado sobre el tema, a saber durante cuánto tiempo. Además, los celos hicieron mella en mí, y a veces lo soy más de lo que debería. Todo esto son defectos que he querido dejar claros desde el primer momento, para intentar superarlos poco a poco y con ayuda.

La verdad es que desde ese momento empecé a creerme algo. Pienso que si me han engañado es por mi culpa. Que no es normal que me haya pasado varias veces. El problema debe ser mío. A veces lo pienso muchísimo, y me cuesta mucho quitarme el pensamiento de la cabeza. Creo que es por eso que hoy en día me exijo tanto. Intento no fallar en nada, y doy todo lo posible por la persona que quiero. En parte es algo que me gusta hacer, porque soy así, pero creo que en parte es por el miedo de no estar a la altura de nuevo, y para no ser sustituído por nadie.

Quiero que me valoren. Quiero ser alguien decente y no defraudar a nadie. Quiero que me traten bien y que no me engañen. Quiero recibir la misma ilusión que doy, y que sea de verdad. Que no se vuelvan a aprovechar de mí, o de mi coche, o de mi dinero, o de mi amabilidad. Quiero ser querido. No me importa la forma, pero solo pido que sea sincero.
Y creo que lo estoy consiguiendo.

Llevo bastante tiempo sin rencor dentro. Solo queda desprecio por alguna gente. Y por otra, indiferencia. Para mí es como si no existieran. Esta noche he reabierto heridas para poder contar mi historia ahora que está más congelada. Por suerte puedo cerrarlas sin problema. Y ahora solo queda que las cicatrices sanen del todo, y me convierta en la persona que quiero ser.

No voy a revisar todo este texto, por lo que no sé si me habré expresado muy bien. Y por si alguna de las personas que menciono en el texto lo lee: lo que yo cuento es lo que yo sentí. Lo que pensé, y lo que pienso ahora. Y esto es la pura verdad, por mucho que alguien crea que "las cosas no fueron así". No podéis cambiar lo que pienso.

lunes, 12 de junio de 2017

Egoísmo y verdades

Cuando me da por reflexionar, tiendo a analizarme a mí mismo. Para reconocer mis errores, darme cuenta de cómo soy, martirizarme un poco, y pensar en el camino correcto para solucionarlos. Voy a escribir esto según analizo, a raíz de un pensamiento que he tenido hace horas.

A veces sigo teniendo pensamientos egoístas sobre los que al final no tengo decisión alguna. Supongo que eso me convierte en mala persona. O en alguien despreciable. Lo pienso. Pero no hago nada.

Hace unos días me lo preguntaron. Algo sobre "estar con poca ropa o de forma cariñosa con otra persona". Que cómo me lo tomaría. Y eso es el reflejo de cómo sigo siendo. No puedo decidir nada, pero no me gustaría. Y sé que me lo tomaría mal. Precisamente por eso nunca pase. Aunque haya voces que puedan llegar a decir lo contrario.

Y poco después, volví a ver ese tweet. Pensaba que lo había silenciado, pero no. Ahora ya sí. ¿Cómo puede hacerme sentir mal una realidad sobre la que no tengo control? ¿Una disparidad tan obvia? Por celos, supongo. Por repeticiones de malas experiencias.

Al final, en esto también, todo se reduce a la confianza. Y estoy sacándola de sitios que no sabía ni que existían, e intentando asegurar un flujo constante. Pero a la par quizá sea lo más frágil de mí ahora mismo, y más al ver que la gente no deja de romperla. No dejo de cortar lazos a raíz de esas rupturas de confianza, solo para que no me hagan más daño. Y al final acabaré quedándome solo, como bien me dijeron hace años ya.

Si es que no lo estoy ya en cierto modo.

Solo hay una verdad. Todo el resto son mentiras. Y a estas alturas ya no conoceré aquellas que ya no forman parte de mi vida.

Por lo menos me puedo aferrar a un par de ellas.

lunes, 5 de junio de 2017

Blossom

My blossoms are falling.
What a strange feeling.
When it's so early in the year.

As soon as they are flowers.
They go and leave forever.
Sweet blossom, where is your tree?

They're too far from here now.
They'll never come back.
Autumn ain't springtime I guess.

The seasons are lazy.
It's driving me crazy.
Sweet blossom, where is your tree?

viernes, 2 de junio de 2017

Confianza

Ha sido meterme en la cama y tener este pequeño brote inspiracional. Y me maldigo, porque podría haberlo escrito en el ordenador, con formato bonito y teclado. Pero no. Y tarda poco en encenderse, pero la pereza de salir de entre las mantas...

En fin. Dije que dejaría de añadir entradas, pero quiero dejar constancia de lo que creo que es una evolución personal. Y es que dije hace tiempo que una de las cosas que quería cambiar de mí era la confianza. Tanto en mí mismo como en otras personas. Y poco a poco creo que lo voy consiguiendo. Aunque la confianza en mí mismo, que está ligada a la autoestima, sigue siendo mi asignatura pendiente, creo que cada vez estoy más seguro de que confío en segundas personas de forma natural.

Que cada vez tengo que forzarme menos a hacerlo. Que me sale de dentro. Que apenas tengo que corregirme. Y que cuando lo hago, es porque sé que es lo correcto.

Obviamente, aún queda mucho por trabajar, para poder verme y pensar "estoy orgulloso de haber logrado llegar hasta aquí". Y no puedo olvidar que ha sido un camino que no he hecho solo. He tenido multitud de consejos y opiniones de otras personas, así como el apoyo máximo de quien más ha estado ahí. Gracias. A todos.

El camino va hacia arriba. Y no pretendo dejarme caer más.

domingo, 21 de mayo de 2017

Status

Según las estadísticas del blog, recibo entre 150 y 300 visitas al día. Lo mejor es que salvo algún alma perdida y un visitante habitual, el resto son bots de Francia y de Rusia.  Добрый день!

De todas formas, nunca pensé en que el blog fuese algo para el público, sino un espacio para poner mis pensamientos, mis ralladas, desahogarme, y poder soltar lo que quisiera y ya está. Si hay anuncios es por pura ilusión de hacerme rico.

He estado considerando la opción de cerrar el blog, al menos temporalmente. Porque no sé si escribir mis cosas me sirve tanto como me gustaría. Y a veces me fuerzo a escribir algo para no perder la costumbre pero ni siquiera sale bien.

El formato sigue siendo el que más me gusta, porque hacer vídeos sería demasiado visual y podría llegar a mucha gente, y eso no me gusta. Y una cuenta privada de Twitter tiene una restricción de espacio que me tira para atrás, y habría gente que lo vería en su TL sin buscarlo y que sé que no les interesaría lo más mínimo. Si alguien viene hasta el blog es porque le interesa mínimamente lo que voy pensando.

En fin, ya se verá. A lo mejor esto también es un pensamiento pasajero y acabo escribiendo parrafones aquí. Que hace poco me vino un relato bonito a la mente y algún día me gustaría escribirlo.

jueves, 18 de mayo de 2017

Insignificante

Hoy el día ha sido mediocre tirando a malo. Pero lo que realmente me ha dejado más tocado es cierto mensaje que me han enviado en el que me decían que me iban a "robar la novia". El mensaje en sí lo he criticado de sobras en el sitio correspondiente, pero me ha hecho pensar bastante.

Y he acabado pensando que sí, que tengo miedo de que ocurra. Que no me gusta la idea de que alguien aparezca y le demuestre a mi pareja que es mejor que yo en todos los sentidos. Y puedo odiar mucho a esa persona, pero tiene que quedarme claro que quien toma cualquier decisión en ese caso es ella.

Ya me lo dijeron en su momento. "A él no tienes que odiarle, porque al fin y al cabo lo que siente es lo que siente. Si tienes que echarle las culpas a alguien, que sea a ella." Y eso hice en ambas ocasiones. La decisión final de dejarme por otra persona no fue de ellos.

Pero si hay algo que sé es que ayudaron a llegar a esa decisión. Metieron mierda sobre mí. Les prometían cosas mejores. Me menospreciaban e incluso se aprovechaban de situaciones de cercanía en las que el roce acabó creando el cariño. La segunda ocasión que ocurrió es cuando nacieron mis demonios, mis celos. Porque, seguramente por culpa ajena, a mí se me ocultó todo hasta el final. Y yo no podía soportar que me manipulasen de esa forma. En el fondo, sabía que había sujetos susurrando a los oídos de los otros y comiéndoles la cabeza poco a poco.

¿Cuál es el poder real que tenían? ¿Tanta influencia tuvieron en las decisiones, o es que simplemente ellas estaban esperando a una oportunidad así para aprovechar y hacerlo? Eso es algo que nunca sabré, pero me niego a pensar bien de ninguno de esos sujetos.

Esa es una de mis mayores vulnerabilidades. Me veo muy insignificante y ridículo cuando con simples palabras anónimas me puedo poner de esta forma. Se supone que tengo que ser más fuerte que esto. Y ante esta situación solo tengo una medicina que de momento me está funcionando muy bien.

La confianza.

martes, 16 de mayo de 2017

Mensajes

Esta es una serie de mensajes con destinatario anónimo. Será divertido ver cómo la gente se da por aludida y no va para ellos.

- Empezaré por ti. ¿Crees que no vi cómo me mirabas cuando coincidimos recientemente? ¿Crees que no me di cuenta del asco que expresaban tus ojos? Intenté mantenerme neutral, pero en el fondo yo ya sabía que eras el mismo tipo de persona. No has cambiado. Sigues apuñalando a los demás por la espalda, siendo una persona egoísta y llorando cuando la gente se da cuenta de ello. Y podría contar tu secreto, y joderte. Hacer que pierdas los únicos amigos que te quedan. Pero casi todos ellos son del mismo tipo de mierda que tú. Te acabarán haciendo más daño que si yo hiciese cualquier otra cosa. Y la verdad es que te lo mereces.

- Tú sí me das asco. Y no tengo reparo en mostrarlo. Antes pensaba que eras simplemente mala persona, pero ahora me atrevo a llamarte psicópata. Y quizás no sea la palabra acertada, pero tras haber leído un poco sobre el tema creo que me acerco bastante. Mereces pudrirte en la cárcel. Lo que has hecho no tiene nombre, y eres un peligro para la sociedad. No tienes suficiente con joderle la vida a tantísima gente que además tienes que lavarles el cerebro a millones de críos. Espero que algún día se desvele todo y te den tu merecido.

- Seguimos. Eres una persona que ha criticado a los demás por muchas cosas, pero al final has acabado siendo como ellos. Hay que tenerlos bien grandes para dejar de lado a la gente que ha estado siempre a tu lado y jamás te ha hecho ningún mal. Para ignorarlos solo por tener otro grupito. No es la primera vez que lo haces, me sé la historia de sobras. Pero sí que es la primera vez que no te lo perdono. Te he dado muchas oportunidades y las has ignorado todas. Y aun así tienes la cara tan dura como para ir pidiendo cosas por ahí en vez de hablarlas con los que sabes que realmente estarían interesados. Pero como la vida te va bien, te la suda lo que piensen de ti. Me da lástima estar así por lo que te llegué a considerar. Pero por mí no hay marcha atrás.

- Otra persona que más de lo mismo. Si para ti un malentendido y una ausencia son suficientes para dejar de lado a alguien que ha estado hasta las tantas oyéndote llorar y lloriquear, y animándote, es que no has valorado una mierda lo que llamabas "amistad". Y no sé si será casualidad que todo ha pasado justo cuando ha aparecido otra persona en tu vida. A eso le llamo yo buscar un sustituto. Vas de víctima por todo lo que te pasa pero no haces nada para cambiarlo. Nunca te lo dije porque si estabas tan mal no quería hacerte sentir peor. Pero es la verdad. Y conociendo tu situación y tu forma de ser, aún te queda bastante sufrimiento por delante. Y encima con amistades tóxicas. Espero que luego no me vengas llorando, porque dudo que me sienta muy cómodo hablando contigo.

- Repetimos jugada. ¿Cuándo me has hablado exactamente? Cuando estabas enfadada con tu exnovio, cuando querías desahogarte y contarme tus problemas, o cuando estabas tan sola que necesitabas a alguien haciéndote compañía. ¿Te crees que no me daba cuenta de lo que pretendías? Pero bueno, estamos en las mismas. Ahora ya no soy de tu interés, así que ya no hay nada que contar. ¿Orphen? ¿Ese quién es? Algo que me quedé con ganas de decirte es que todos te ven como un objeto sexual, como a alguien a quien follarse y nada más. ¿Quieres pruebas? Relee tus conversas con tus supuestos amigos.

- ¿Qué puedo decir de ti que no sepas ya? Me siento mal por los días que se avecinan, pero soy tan egoísta que pienso en lo inútil que soy yo en esta situación. A veces me da la sensación de que me ves con otros ojos, y parece que no necesites esforzarte porque sabes que yo no me voy a ir. Y es la verdad, yo estoy demasiado bien ahí como para irme. Pero estos días conllevan este hecho: no voy a ser el centro de atención. Dudo que jamás lo haya sido. Solo puedo quedarme en segundo plano, deseándote ánimos y anhelando que llegue ya el verano para disfrutar junto a ti. Porque si algo sí quiero decir, es que siempre estaré aquí para ti.

- Vuelvo a algo negativo. Deja de lloriquear y de ofenderte por todo. Se supone que haces cosas porque te gustan y porque quieres disfrutar. ¿Entonces por que te pones a rajar y a soltar mierda de ellas? Si tanto quieres un juego y disfrutarlo, ¿por qué te martirizas tanto y solo le ves los lados malos? Aprende a perder. Porque vas a perder mucho, muchísimo. Tu actitud competitiva acabará hostiándose contra una pared, y entonces acabarás hecha mierda, como ya te ha pasado más de una vez. Tienes la opción de tomarte muchas cosas por el lado bueno. Deja de mirar todo lo que no te gusta y a hacer una montaña de ello.

- Un quejica más. Cada vez tienes más cosas que decir sobre la comida, pero te recuerdo que nunca has aportado nada en la cocina. No sabes ni freírte un huevo. Solo se te da bien hacer carne a la brasa, y porque eso no requiere una mierda de preparación. Y sin embargo, de tu boca solo salen críticas y "esto no me gusta" y cosas similares. ¿Te das cuenta de que quejándote no haces nada? ¿Qué te parecería meterte en la cocina y ayudar de vez en cuándo? No me sirve la excusa de que llegas cansado de trabajar. Yo también estoy todo el día haciendo cosas, y aunque ella se quede en casa, también. Cuando llegas todo está perfecto e ideal gracias a ella. Y tienes la cara tan dura como para criticar esas salchichas porque "no son las de siempre", comértelas con mala cara y como un gilipollas. Eres un imbécil. Y ahora que ella se ha ido unos días, ya veo tu rutina: vas a ir a comer y a cenar cada día a un restaurante. Porque yo no pienso prepararte nada.

Se me ocurren más personas, pero solo serían mensajes de "muérete" u "ojalá todo te vaya mal" sin justificación alguna. O con una justificación demasiado oscura como para ponerla. Así que de momento, así se queda.






Again

It's that time again.

At least I've made it this far.

jueves, 11 de mayo de 2017

Sin título.

Al hacerlo desde el móvil no puedo darle buen formato.
Pero lo único importante de esta entrada es el contenido de esta canción, que podría ser escrita en rojo.
https://youtu.be/sOS9aOIXPEk

martes, 9 de mayo de 2017

.

Esta noche necesito dormir. Pero no tengo sueño. Solo tengo ganas de llorar un rato y echar todos los demonios.

Maldita angustia.

martes, 25 de abril de 2017

Acostumbrado

Creo que tras un lento y largo proceso, he logrado a acostumbrarme a la realidad. Jamás pensé que algo así pudiese llegar a ocurrir, pero a alguien le gusto. O mejor dicho, alguien me quiere. En el más amoroso sentido de la palabra.

Tras varios meses he conseguido aceptar los hechos. Y la verdad es que los abrazo felizmente, pues como varias veces he dicho me llenan la vida. Ahora solo falta descifrar el motivo. El por qué. Si es que existe tal motivo. Porque dicen que el amor es ciego e impredecible. Y sin duda lo de ciego se aplica en este caso.

Me veo como una persona del montón, mediocre. No destaco físicamente ni tengo talentos importantes. Muchas cosas se me dan mal y tengo más defectos que virtudes. A veces me es imposible no compararme con los demás, y veo lo muy superiores a mí que son.

Hace poco tuve una conversa sobre el origen de esta autoestima tan baja. No sé cuándo empezó a acentuarse tanto, pero llegamos a la posible conclusión de que podría haber sido cómo me han tratado anteriormente y cómo he acabado siendo sustituido en muchos aspectos. Al final siempre ha acabado habiendo alguien mejor que yo. Y eso me da rabia, pero lo he acabado aceptando. Lo he convertido en algo normal, y hace que me vea de la forma previamente descrita

Intento darle la vuelta. Intento ver todo aquello en lo que solo yo brillo. Pero luego me doy cuenta de que no es tan difícil encontrar gente que brilla mucho más, y vuelvo a perder la confianza en mí mismo. Me gustaría que esto fuese algo que pudiese resolver con el tiempo. Pero ni yo mismo sé de qué soy capaz.

A lo mejor es que tengo demasiadas expectativas de mí mismo.

jueves, 20 de abril de 2017

Despertar

Hoy el despertar no ha sido normal.

Por algún motivo, lo primero que he pensado es que todo había sido un sueño. Que estos últimos meses no habían ocurrido. Que estaba solo.

Por suerte la confusión ha durado solo un par de minutos, pero me ha dejado con mal cuerpo.

Creo que no hay mayor prueba de lo bien que estoy, y lo mucho que me asusta dejar de estarlo.

domingo, 16 de abril de 2017

Mañana

Abrir los ojos y que seas lo primero que vea. Una frase que he dicho varias veces y que aún pienso a día de hoy. No hay nada que anhele más. Quizá tengo más prisa de la que debería por que eso llegue, no voy a mentir. Pero si hay algo que tengo claro es que tan importante como el destino, es el camino. Por ello quiero que sea un camino sin obstáculos. O con algunos, pero que podamos saltar fácilmente, poco a poco, y de la mano del otro. Por ejemplo, las esperas.

Espero no parecer muy extremista si afirmo que me ha dado un motivo para vivir. Pero es que es la verdad. Antes creo que pasaba los días esperando a que ocurriera algo. Comía, dormía, estudiaba, trabajaba, y pasaba el rato. Todo de forma mecánica anhelando que de golpe la magia apareciese en el mundo y le diese color. Porque mi vida era gris, en blanco y negro.

Pero entonces llegó la verdadera magia. Y sentí algo que jamás había vivido. Algo que me haría entender que todas mis experiencias pasadas no eran sino una ilusión, un espejismo de la realidad. Finalmente pude comprender qué era este sentimiento. Y me abrió las puertas a un mundo nuevo. Un mundo en el que tenía ilusión por hacer cosas, planes, objetivos. Porque ya no estaba solo.

Esa es la ilusión que tengo ahora por vivir. Hasta ahora no estaba viviendo al 100%. Y veo que todo esto está sacando lo mejor de mí mismo, entierra poco a poco los fantasmas del pasado, y me ayuda a ser mejor persona y mejor pareja. Al fin y al cabo, quiero ser el mejor ni que sea para esa persona en concreto.

Ahora mismo nos separan varias horas. Pero sé que llegará el día en el que la primera frase de esta entrada se hará realidad, y que no tendré miedo de que deje de ser cierta. Miedo que tengo que quitarme de encima, y del que ella es parte de mi cura.

Todas las tragedias que se habían formado en mi cabeza como lo "normal" no deberían serlo. Son excepciones. Son la mala suerte. Yo he tenido mala racha, pero eso se acabó.

Porque eres lo mejor que me ha pasado.

miércoles, 29 de marzo de 2017

I did not

Once upon a midnight dreary,
while I pondered, weak and weary...
Over many a quaint and curious 
volume of forgotten lore.

While I nodded, nearly napping,
suddenly there came a tapping.
As of some one gently rapping,
rapping at my chamber door.

"'Tis some visitor," I muttered,
"tapping at my chamber door.
Only this and nothing more."

martes, 28 de marzo de 2017

Solipsism


How do you know what's real?
I mean, how do you know if what you see is an actual thing?
How can you tell if what you see around you is actually happening?
What tells you everything is not actually a fabrication?
What tells me I'm not just a simulation in a computer?
See? That's another thing right there. That word.
"Solipsism". What does it even mean? Where the hell did it come from?!
Solus means alone and Ipse means self.
Yes, but how did it come to be?
Do you expect me to believe that a lot of people just randomly decided to make noises...
And decide "Hey, let's make this noise mean this!"
It doesn't make sense! Words don't make sense!
I've been repeating words for a long time and they've stopped making sense! Why?!

What is love? What is fun?
Are those feelings real? Is all of that real? Am I real?
What tells me I'm actually in a body? What if I'm just some computer somewhere thinking it has a body?
What if I'm just a human in a comatose dream?

Even if I'm a figment of someone's imagination, I'd still care about you.

miércoles, 22 de marzo de 2017

Ni intentando aposta no ser un pesado evito serlo. No sé cómo no cagarla. No sé no ser un cursi todo el día y decir cosas bonitas. Lo único que pretendo es no ser un agobio, pero lo que quiero ahora mismo es abrazarla todo el día y repetirle lo mucho que la quiero. Que es la única luz en mi cielo y que quiero estar con ella para siempre. Que es lo mejor de mi vida.

Pero tengo que dejar de ser un pesado.

Es muy posible que deje de escribir por aquí.

lunes, 20 de marzo de 2017

Contador

Cuánto tiempo.

Mañana debería madrugar, pero antes he visto algo que me ha hecho mucha gracia. Aunque ahora no dejo de pensar en cosas innecesarias relacionadas con ello.

Todo va bien. Estoy contento con mi situación. Pero... ¿cuánto durará? Por muy eufórico que me sienta y crea que esta vez es la definitiva, y que no voy a sufrir más... me acuerdo de que al final la gente se acaba cansando de mí. Y normalmente es la gente que menos quiero que se aleje.

Pensar en ello no ayudará en nada. Lo que debería hacer es seguir haciendo lo contrario como hasta ahora, y cuidar mucho aquello que tan feliz me hace para que no se deteriore. Pero el miedo sigue ahí, oculto. Sale una vez cada mucho, y normalmente por culpa de detonantes. Aunque un poco de casito y ya vuelvo a estar feliz. La verdad es que pienso en todo el camino que hemos recorrido y cómo por fin llegamos a este punto, y el temor se me va bastante.

Quiero que el contador aumente sin miedo a que algún día se pare. Quiero celebrar el que siga adelante, sin parar. Y ante todo, quiero creerme de una vez que la culpa no fue mía. Quizá sea uno de los motivos por los que me esfuerzo tantísimo.

Una canción y a la cama. Que mañana debo ir a un sitio por la mañana y me dará demasiada pereza.


viernes, 3 de marzo de 2017

Improve

En un pensamiento aleatorio a estas horas de la noche, concluyo que estoy mejorando, poco a poco. Cada vez tengo más seguridad en el futuro. Menos dudas en mis miedos. Y no hace falta que diga que es algo que no podría hacer solo.

No quiero perder esta felicidad. Quiero que mejore más y más.

lunes, 27 de febrero de 2017

Felicidad

Jamás en la vida habría imaginado que podría estar tan bien con alguien. Pero este fin de semana me ha quitado todas las dudas que tenía al respecto, si es que quedaba alguna. Simple y llanamente: he sido feliz. He disfrutado todos y cada uno de los momentos. Y los he compartido con la persona ideal.

Miro hacia el pasado y me veo a mí mismo, pensando que jamás podría ser así de feliz. Que nadie sería capaz de estar conmigo de esta forma, y que estaría condenado a estar solo o a estar al lado de alguien por simple capricho de nuevo. Que volvería a ser utilizado hasta que se agotasen mis usos y volviese a ser abandonado. Pero esta vez no. Por fin me ha llegado la felicidad plena.

Y no planea irse.

Creo que estuve demasiado tiempo buscando mi Beatrice, sin contemplar la posibilidad de que fuese una ANGE-Beatrice. Menos mal que una vez que la encontré, tardé poco en darme cuenta.

miércoles, 22 de febrero de 2017

Memories

You rest inside my mind
Since the day you came
I knew you would be with me
All the time we spent
What we shared was surely
Warm enough to know you cared for me
Light floods through memories
Helps me walk my path
I'll keep my head up high
Words of faith and love
Your strength gives me hope
Someday I'll find you with open arms

Endless

Todo es un pez que se muerde la cola. Una sucesión interminable de hechos cuyo principio y final no se diferencian.

Una actitud que alimenta un sentimiento, y un sentimiento que provoca esa actitud.

Debe desaparecer. No debo dejar que nada se interponga en el camino de mi felicidad. Perderla sería lo peor.

El miedo al rechazo y al abandono es el peor al que jamás me he tenido que enfrentar. No debe vencer.

Caminar acompañado hará que todo eso se quede atrás. Tengo arreglo.

martes, 21 de febrero de 2017

Mood


De nuevo, los malos recuerdos me invaden con situaciones del presente. Situaciones en las que yo no sabía nada del gran engaño que había a mis espaldas. Situaciones en las que veía adecuado esforzarme de más, dar mi mejor sonrisa, e intentar animar. A cambio conseguía miradas vacías, mentiras en forma de palabras vacías, e indiferencia.

Quizá por eso me preocupo más de lo necesario. Porque algo dentro de mí no quiere que se repita la misma situación. Pero ahora debo aceptar que lo que veo es la verdad. Que no hay maldad tras ella. Que no volveré a ser apuñalado por nadie.

No esta vez.


viernes, 17 de febrero de 2017

Lágrimas

Lágrimas que no son por dolor, ni por tristeza. Lágrimas que son por amor. Nunca antes en la vida había sentido nada igual. Sentimientos que hasta ahora no había tenido llenan mis venas y no saben cómo manifestarse. Así que lloro. Anhelo. Deseo. Amo. Y todo provocado por una sola persona.

Sigo teniendo miedo. Quizá más que nunca por la posibilidad de perder aquello que más me importa. Quizá miedo a que todo se vuelva una pesadilla, una ilusión, o una secuencia de mentiras y engaños. Pero ella, con sus palabras y sus acciones, me demuestra lo contrario. Qué incrédulo e ingenuo soy. No me doy cuenta de lo afortunado que soy ahora mismo, de la suerte que he tenido.

No quiero perderla. Y me esforzaré para que esa situación nunca se dé.

Soy demasiado frágil. Pero sé que en sus manos estaré siempre bien.

martes, 14 de febrero de 2017

Valentine

No, no me refiero a ti, Funny Valentine.

Hoy es San Valentín. El día de los enamorados, de los regalos, las cenas románticas, y los corazones por todas partes.

Siempre he pensado que se trata de una celebración bastante comercial. Era de los que pensaba que "a esa persona se la quiere todos los días del año, no hace falta hacer nada especial hoy".

Pero sin embargo, creo que le estoy empezando a ver un punto que hasta ahora no consideraba. Y hablo de la estética de la celebración. Lo bonito. Lo que se vende, aunque sea de forma capitalista. Claro que a la pareja se la quiere todos los días. Claro que un ambiente romántico puede crearse en cualquier momento. Pero ahora creo que San Valentín es el día en el que todo el mundo se pone de acuerdo en visualizarlo a la vez. Es un día importante para el amor, pero no por ser el único día en el que se ama. Sino porque es el día en el que todo gira entorno a ello.

No dejaré de tener detalles con mi pareja en cuanto pueda. Regalos, cenas, experiencias únicas... Pero creo que quiero intoxicarme un poco con todo el ambiente festivo. ¿Será el principio de un cambio en mi forma de ver las festividades? Creo que la cosa va para largo, pero ya se verá.

Como se dice últimamente... sí, quieres a tu pareja todos los días del año. Pero de la misma forma, conmemoras el día de nacimiento de tus seres queridos y les dedicas más atención que el resto del año. Y no me digáis que los cumpleaños no son comerciales porque es innegable.

Solo que en mi caso, mi cumpleaños no funciona así.

Bien

Lo único en lo que pienso últimamente es en si lo estoy haciendo todo bien.
No quiero que esto termine nunca.
No otra vez, ahora que he encontrado lo que tanto buscaba.

martes, 7 de febrero de 2017

¿Amor romántico?

Estos días, a una semana de San Valentín, aparecen tweets, mensajes y vídeos de todo tipo que tienen que ver con el amor y las relaciones de pareja. Y dentro de la burbuja que es Twitter aparece contenido que, sinceramente, crea malestar dentro de mí. Porque llega un punto en el que no sé dónde posicionarme. Y si hablo de Twitter como una "burbuja" es porque hay un amplio colectivo dispuesto a cambiar el mundo pero con un reflejo ínfimo en la realidad, para bien o para mal. No lo digo desde un tono despectivo, sino como una triste definición de lo que observo en el día a día.

Bien, a lo que iba. He visto varios tweets y vídeos condenando el llamado "amor romántico". Lo definen como un amor en el que hay confianza, pasión, felicidad compartida, y muchas cosas más. Pero que a la vez tiene posesividad, celos, y violencia física y psicológica.

Y aquí es donde me marco un innecesario "not all romantic love" e intento analizar lo que yo pienso respecto al tema, y compararlo con lo que la gente cree que debería ser "lo correcto".

Sí, estoy de acuerdo con que los celos son malos. Y el querer la exclusividad romántica puede traerlos si la autoestima o la confianza son bajos. En mi caso, es por lo primero, combinado con malas experiencias. Poco a poco intento superar esos comportamientos. La posesividad puede ir relacionada con los celos, así que los meteré en el mismo paquete.

La violencia depende de cada individuo. Yo, por lo personal, intento (y creo que logro) eliminar cualquier conducta psicológicamente violenta. Porque la física la condeno desde siempre, como es natural. Así que en ese punto no me doy por aludido.

Mi dilema llega cuando se condena el modelo de amor romántico para imponer el de amor libre. Relaciones abiertas, libertad máxima a nivel individual e inexistencia de celos. Pues yo, personalmente, no estaría cómodo con una relación así. Si estoy en una relación es porque a lo mejor SÍ quiero que parte de mi felicidad dependa de otra persona. Quiero una relación de pareja, cerrada, sin terceras personas. Porque se puede ser feliz con ella. Porque quiero ser realmente exclusivo de la persona que amo, al menos en el sentido amoroso y sexual. Pero leo a gente que prácticamente afirma que si tu pareja se tira a otra persona y te pones celoso o te enfadas por ello, eres el demonio. Sí, el demonio tiene cuernos. Y no tiene por qué tener los mismo sentimientos que tú.

Hay algo que esa gente parece olvidar: vive y deja vivir. Si dos personas empiezan una relación con ese concepto liberal en la cabeza, bien por ellos. Si dos personas empiezan una relación con el otro concepto de pareja, quizá más tradicional pero no por ello menos válido ni feliz, ¡pues bien también!

No voy a censurar a los que profesan el amor libre. No voy a exaltar a los que tenemos el otro modelo. Yo sé muy bien cuál prefiero, cuál me trae más comodidad y me hace más feliz. Y no voy diciendo por ahí los puntos malos del otro modelo ni criminalizándolo.

Es un análisis egocéntrico, pero es que desde el principio he dicho que daría mi opinión desde MI situación.

Y es un análisis en caliente, por lo que a lo mejor me expreso como el culo. Pero el motivo de todo esto es que cosas como estas hacen plantearme todo aquello que he pensado que era correcto durante prácticamente toda mi vida. No sé si lo de deconstruirse es necesario para todos. A lo mejor hay partes de la burbuja en las que no quiero estar.

sábado, 4 de febrero de 2017

Ugh

Maldito subconsciente. Conoce mis miedos a la perfección y me hace soñar con ellos, quitándome el sueño los días que puedo dormir más.

Odio el netorare.

jueves, 19 de enero de 2017

Sueño 19/01

¡Qué desagradable sorpresa! Un zombie, una carcasa de algo que quizá una vez fue humano, de golpe se presenta en mi casa en mi mejor momento, alimentado por la envidia y las noticias de que soy feliz. ¿Y qué hace? Llorar. Pedir perdón. Redención. Decirme que su familia está mal. Que todo a su alrededor está mal. Que la han dejado y que se arrepiente mucho.

¿Y yo? Yo, que varias veces he soñado con el perdón y con la buena fe... me reía en su cara. De mi brazo me agarraba mi musa. Mi canción de día soleado. Mi chica de los números. Mi hierofante verde. "No eres nadie. Y no te he dado permiso para pisar mi casa. Lárgate. Muérete. Si es que no estás muerta ya."

Triunfante. Orgulloso. Y dispuesto a proteger mi felicidad por encima de todas las cosas.

Me desperté con una sonrisa. Por haber humillado a ese ser sin vida, pero más aún por haber estado todo el rato al lado de quien quiero.

Ahora es mi turno de darme cuenta de que eso es recíproco, y de que nada ni nadie va a hacerme daño.

lunes, 9 de enero de 2017

2017

Llevo unos días queriendo escribir algo sobre el cambio de año. Antes de irme a la cama e intentar dormir un poco, voy a hablar de lo que supone para mí este año. Y de lo que quiero que sea, hasta el final.

Para empezar, dejo atrás 2016. Un año con muchas cosas negativas. Un año donde los meses pasaban y yo estaba en una eterna monotonía desesperanzada en la que luchaba por cosas que ni siquiera sabía si iban a llegar. Un año donde he sufrido, soñado en vano, y llorado. No quiero pensar más en ese año. Solo en el final, pues parece que antes de darme un puñetazo que me dejara incapacitado para siempre, la fortuna me ha sonreído un poco. O mucho.

Hablemos de dinero. Empecé el año medianamente bien, pero mis ingresos fueron bajando debido a gastos de todo tipo. Y a mitad de año, recibí un sablazo económico que me ha durado hasta finales de diciembre. Prácticamente no he salido de casa en medio año. No he podido. Las veces que he salido ha sido para cosas importantes. Pero el hecho de vivir en este pueblo tan alejado y el precio de la gasolina no me han ayudado a tener vida social. He estado encerrado en mi propia habitación durante prácticamente 6 meses.

Sin embargo, me han concedido una beca que pedí. Es la primera vez que recibo ayudas de este tipo y de esta cuantía, y gracias a ese dinero puedo renovar mi desactualizado equipo profesional. Además, hace unas semanas hice una entrevista de trabajo en un sitio que parece chulo. Y me cogieron. Llevo estas semanas planteándome si realmente voy a poder dar la talla en el trabajo, pero lo intentaré lo mejor que pueda. Porque necesito el dinero.

¿Por qué necesito el dinero? Para comprar caprichitos y cosplay, claro. Para ir a ver a mis amigos en condiciones, sin duda. Pero ante todo, para poder hacer planes con mi pareja. Porque si hablaba de que "la fortuna me ha sonreído un poco", pongo la guinda en este punto. La persona que más me ha comprendido desde hace año y medio, esa alien cruel y adorable que me ha cogido el corazón y lo ha estrujado entre sus tiernas manos, esa belleza desmesurada egoísta pero cariñosa... me quiere. Y con toda sinceridad, eso ha sido lo que me ha dado fuerzas para todo. Me ha sacado del pozo de dudas en el que estaba y ahora me levanto cada día con una sonrisa.

Tengo expectativas de esas dos cosas que he dicho para este año. Lo primero, para conseguir ir bien de dinero y poder ahorrar lo suficiente para no sufrir con cada extracto de la tarjeta. Ahora todo irá bien. Voy a ganar mucho para lo poco que voy a trabajar. Haré que valga la pena.

Para lo segundo... espero que nunca acabe. Y sí, suena muy ingenuo que diga esto, pero es algo por lo que realmente quiero luchar. No quiero cagarla en ningún aspecto. Y es por eso que hay ciertos fantasmas que tengo que sacar y destruir. Celos. Miedo a la traición. Miedo a que me engañen. Lo que necesito es irradiar confianza, tanto en mí mismo como en ella. Porque eso es lo que más fuerte está haciendo nuestra relación. Porque no puedo pedirle que no me falle hasta que yo esté 100% a prueba de fallos. Y sé que no lo hará. Sé que me atesora tanto como yo a ella. Quiero poder afirmar sin duda alguna, you are the one. Porque lo es.

Quiero que 2017 acabe junto a ella y 2018 comience junto a ella. Da igual la distancia, da igual el tiempo. Siempre la esperaré y siempre quiero estar con ella. Llamadme loco o romántico empedernido, pero es algo por lo que merece la pena desvivirse.

Así que, en resumen, planeo que este sea el año donde comience mi verdadera felicidad. Bien sea cuando esté solo o cuando me levante en su compañía. Voy a currármelo para hacer de este año uno de los mejores de mi vida.

Y espero que mi chica de los números piense como yo y camine a mi lado.