jueves, 19 de enero de 2017

Sueño 19/01

¡Qué desagradable sorpresa! Un zombie, una carcasa de algo que quizá una vez fue humano, de golpe se presenta en mi casa en mi mejor momento, alimentado por la envidia y las noticias de que soy feliz. ¿Y qué hace? Llorar. Pedir perdón. Redención. Decirme que su familia está mal. Que todo a su alrededor está mal. Que la han dejado y que se arrepiente mucho.

¿Y yo? Yo, que varias veces he soñado con el perdón y con la buena fe... me reía en su cara. De mi brazo me agarraba mi musa. Mi canción de día soleado. Mi chica de los números. Mi hierofante verde. "No eres nadie. Y no te he dado permiso para pisar mi casa. Lárgate. Muérete. Si es que no estás muerta ya."

Triunfante. Orgulloso. Y dispuesto a proteger mi felicidad por encima de todas las cosas.

Me desperté con una sonrisa. Por haber humillado a ese ser sin vida, pero más aún por haber estado todo el rato al lado de quien quiero.

Ahora es mi turno de darme cuenta de que eso es recíproco, y de que nada ni nadie va a hacerme daño.

lunes, 9 de enero de 2017

2017

Llevo unos días queriendo escribir algo sobre el cambio de año. Antes de irme a la cama e intentar dormir un poco, voy a hablar de lo que supone para mí este año. Y de lo que quiero que sea, hasta el final.

Para empezar, dejo atrás 2016. Un año con muchas cosas negativas. Un año donde los meses pasaban y yo estaba en una eterna monotonía desesperanzada en la que luchaba por cosas que ni siquiera sabía si iban a llegar. Un año donde he sufrido, soñado en vano, y llorado. No quiero pensar más en ese año. Solo en el final, pues parece que antes de darme un puñetazo que me dejara incapacitado para siempre, la fortuna me ha sonreído un poco. O mucho.

Hablemos de dinero. Empecé el año medianamente bien, pero mis ingresos fueron bajando debido a gastos de todo tipo. Y a mitad de año, recibí un sablazo económico que me ha durado hasta finales de diciembre. Prácticamente no he salido de casa en medio año. No he podido. Las veces que he salido ha sido para cosas importantes. Pero el hecho de vivir en este pueblo tan alejado y el precio de la gasolina no me han ayudado a tener vida social. He estado encerrado en mi propia habitación durante prácticamente 6 meses.

Sin embargo, me han concedido una beca que pedí. Es la primera vez que recibo ayudas de este tipo y de esta cuantía, y gracias a ese dinero puedo renovar mi desactualizado equipo profesional. Además, hace unas semanas hice una entrevista de trabajo en un sitio que parece chulo. Y me cogieron. Llevo estas semanas planteándome si realmente voy a poder dar la talla en el trabajo, pero lo intentaré lo mejor que pueda. Porque necesito el dinero.

¿Por qué necesito el dinero? Para comprar caprichitos y cosplay, claro. Para ir a ver a mis amigos en condiciones, sin duda. Pero ante todo, para poder hacer planes con mi pareja. Porque si hablaba de que "la fortuna me ha sonreído un poco", pongo la guinda en este punto. La persona que más me ha comprendido desde hace año y medio, esa alien cruel y adorable que me ha cogido el corazón y lo ha estrujado entre sus tiernas manos, esa belleza desmesurada egoísta pero cariñosa... me quiere. Y con toda sinceridad, eso ha sido lo que me ha dado fuerzas para todo. Me ha sacado del pozo de dudas en el que estaba y ahora me levanto cada día con una sonrisa.

Tengo expectativas de esas dos cosas que he dicho para este año. Lo primero, para conseguir ir bien de dinero y poder ahorrar lo suficiente para no sufrir con cada extracto de la tarjeta. Ahora todo irá bien. Voy a ganar mucho para lo poco que voy a trabajar. Haré que valga la pena.

Para lo segundo... espero que nunca acabe. Y sí, suena muy ingenuo que diga esto, pero es algo por lo que realmente quiero luchar. No quiero cagarla en ningún aspecto. Y es por eso que hay ciertos fantasmas que tengo que sacar y destruir. Celos. Miedo a la traición. Miedo a que me engañen. Lo que necesito es irradiar confianza, tanto en mí mismo como en ella. Porque eso es lo que más fuerte está haciendo nuestra relación. Porque no puedo pedirle que no me falle hasta que yo esté 100% a prueba de fallos. Y sé que no lo hará. Sé que me atesora tanto como yo a ella. Quiero poder afirmar sin duda alguna, you are the one. Porque lo es.

Quiero que 2017 acabe junto a ella y 2018 comience junto a ella. Da igual la distancia, da igual el tiempo. Siempre la esperaré y siempre quiero estar con ella. Llamadme loco o romántico empedernido, pero es algo por lo que merece la pena desvivirse.

Así que, en resumen, planeo que este sea el año donde comience mi verdadera felicidad. Bien sea cuando esté solo o cuando me levante en su compañía. Voy a currármelo para hacer de este año uno de los mejores de mi vida.

Y espero que mi chica de los números piense como yo y camine a mi lado.